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Experimentando la primera fantasía de mi novia


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Tal y como mencioné en mi relato anterior, tenía una pareja de 19 años, muy atractiva, con tez clara, pechos pequeños y un trasero firme que llamaba la atención de muchos. Aunque ella ya había tenido relaciones sexuales conmigo a los 18, no tenía mucha experiencia en ese ámbito. Además, anteriormente había sido infiel con un amigo en una fiesta, hecho que ya narré en otro relato.

A pesar de su infidelidad, seguía con ella debido al fuerte deseo que compartíamos, que incluso se intensificaba al hablar del tema y terminábamos teniendo relaciones. Un día, durante una conversación caliente por chat, nos excitamos tanto que comenzamos a enviarnos videos y a masturbarnos. En medio de esta excitación, mi novia me confesó que conmigo se sentía más sexual y que le gustaba experimentar cosas nuevas. Fue entonces cuando me reveló que tenía la fantasía de realizar un trío y experimentar con esa experiencia, aunque preferiblemente sin tener pareja.

Curiosamente, me preguntó si yo tenía alguna fantasía. En ese momento, influido por la excitación del momento, le confesé que me gustaba la idea de verla con otra persona. Aunque me atraía la idea de imaginarla con alguien más, desconocía mis propias reacciones al presenciarla en esa situación. Repentinamente, ella sugirió que otra fantasía suya podría ser permitir que alguien más la manoseara con mi consentimiento, mientras yo observaba, lo cual me excitó aún más.

Los días pasaron y mi novia retomó el tema, pensé que tal vez se había quedado solo en una fantasía momentánea, pero no fue así. Expresó nuevamente su deseo de experimentar esa fantasía y, aunque al inicio dudé, finalmente accedí, sintiendo cierto nerviosismo por lo que podría suceder. Mi novia también estaba ansiosa, pues nunca habíamos explorado esa faceta de nuestra relación. Sin embargo, me aseguró que solo deseaba que otro hombre la tocara y la complaciera mientras yo observaba, siempre y cuando fuera con mi consentimiento.

Al no tener claro con quién llevar a cabo esta experiencia, mi novia propuso que el elegido fuera un chico de la universidad, sabiendo que algunos mostraban interés en ella. Aunque no deseaba que fuera un completo desconocido, consideré que involucrar a alguien del entorno universitario tenía sus riesgos. Así fue como comenzó a entablar conversaciones subidas de tono con un joven llamado Cristian, de 23 años. En un momento dado, ella incluso le envió una foto provocativa en ropa interior, a lo que él respondió elogiando su apariencia. Luego, mi novia lo invitó a casa, y él aceptó bajo la condición de mantenerlo en secreto ante mí, a lo que ella afirmó que existía total confianza en nuestra relación para este tipo de situaciones.

Cuando Cristian llegó, fingí estar dormido en la habitación, sin embargo, dejamos un teléfono celular grabando para poder presenciar todo a través de una videollamada. Ambos se sentaron en el sofá de la sala; mi novia lucía un short corto debajo de una tanga blanca y un top. Sin perder tiempo, Cristian se acercó a ella y comenzaron a besarse apasionadamente. Mi excitación iba en aumento al observar la escena: mi novia no dudaba en acariciar el bulto de Cristian sobre el pantalón mientras él disfrutaba palpando sus glúteos, elogiando su firmeza y expresando sus deseos de tocarlos aún más.

Él la tomó en sus brazos, se despojó del pantalón y le bajó el short hasta las rodillas, dejándola solo en tanga mientras él permanecía en bóxer. La inclinó sobre el mueble y comenzó a frotar su miembro contra los glúteos de mi novia, al mismo tiempo que exploraba sus senos y su zona íntima. La excitación me invadía al observar cómo iba rescendiando la situación.

Otro individuo estaba tocando a mi pareja.

Mi pareja se encontraba tan excitada que comenzó a moverse con mayor intensidad y le expresó lo agradable que era sentir su miembro y que quería experimentarlo, Cristian se desvistió mostrando su miembro grande y grueso, inmediatamente le quitó la parte de arriba y la frotó con fuerza en los pechos, mi pareja agarró su miembro y se lo introdujo en la boca, succionándolo y masturbándolo al mismo tiempo, Cristian le dio un par de palmadas en las nalgas, luego apartó la ropa interior y le introdujo los dedos en la vagina, mi pareja empezó a gemir más y más con la manera en que lo hacía Cristian hasta lograr llevarla al clímax, mi pareja no dejaba de succionar su miembro hasta que eyaculó en su boca, fue al baño a desechar el semen que tenía. Regresó, se besaron de nuevo y mi pareja le mencionó lo placentero que era sentir su miembro y sus dedos dentro de ella.

Para ser honesto, ya no podía contener la excitación pero sucedió algo inesperado, todo no se detuvo ahí, Cristian se puso de pie, giró a mi pareja y le dijo que quería penetrarla, la sorpresa fue que mi pareja le pidió que utilizara un preservativo, deseaba sentir el miembro de Cristian dentro de ella, apartó la ropa interior y tuvo dificultades para penetrarla debido al grosor de su miembro, le quitó completamente la ropa interior, mi pareja abrió sus nalgas y Cristian, tomando su cintura, introdujo su miembro en su totalidad en la vagina, mi pareja gimió de placer mientras realizaba movimientos de entrada y salida, pidiendo que no se detuviera y que continuara, lo cual me llevó a tomar una decisión al presenciar cómo Cristian copulaba con mi pareja, descendí al salón y él se separó rápidamente.

Le indiqué que continuara mientras seguía copulándola, mi pareja se puso en posición de cuatro mientras Cristian la penetraba, saqué mi miembro y se lo introduje en la boca, me brindaba una felación deliciosa, busqué un preservativo, es importante recalcar que siempre usaba preservativo durante nuestras relaciones por su temor a tener relaciones sin protección, bueno, luego cambiamos de posición, yo sentado y ella encima de mí, mi miembro entró de golpe debido a que Cristian la había dejado muy dilatada, él se quitó el preservativo y recibió otra felación.

Algo que me excitó al máximo fue cuando mi pareja me besó y me agradeció diciendo: gracias mi amor por cumplir mi fantasía de tener un trío, Cristian lo hace muy bien y me encantaría sentir su miembro tan grueso en mi trasero, deseo tener dos miembros dentro de mí al mismo tiempo. Le dije a él que la penetrara por su ano, colocó la punta de su miembro en el ano de mi pareja y poco a poco lo introdujo, mi pareja no aguantaba y le pedía que fuera despacio, hasta que logró introducirlo por completo, comenzó a moverse con fuerza, sus nalgas se movían y Cristian comentó que eran las nalgas más deliciosas que había tomado, mi pareja gritaba de placer como una desquiciada y me mencionó que sentía que le iban a abrir el ano, nunca antes había tenido un trío y mucho menos ser penetrada por dos al mismo tiempo, repentinamente eyaculé en el preservativo y poco después Cristian también lo hizo en el ano de mi pareja, nos levantamos, observé cómo le escurría el semen que tenía, comenzamos a vestirnos, Cristian se marchó y mi pareja se acostó en el sofá exhausta por la tarde de sexo que le había proporcionado.

Al final, fue un error haberlo realizado con alguien que ella conocía de la universidad, ya que hubo otras ocasiones en las que ella y Cristian mantuvieron relaciones sexuales a escondidas, después de que mi pareja y yo terminamos, me lo confesó con lujo de detalles y quedó embarazada de Cristian, lo cual es otra historia que contaré más adelante.

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