En tiempos anteriores, ocurrió la experiencia que tuve con ella de la siguiente manera.
Fue un viernes cuando mi hermano arribó con tres amigos de la universidad, se dirigieron a la mesa para realizar algunas tareas, bajé a saludar, les dije "buenas tardes" y ellos respondieron de igual manera. Luego fui por un vaso de agua y regresé a mi habitación. Más tarde, mi hermano me llamó para compartir la pizza que habían ordenado. Al finalizar, llevamos los platos a la cocina y la compañera de mi hermano se ofreció a lavarlos. Yo le sugerí que no se molestara, que yo lo haría, pero ella me miró con una sonrisa encantadora que mantenía desde que nos saludamos. Mientras ellos continuaban con sus trabajos, subí a mi habitación. Anochecía cuando empezaron a marcharse, por lo que bajé de nuevo. Quedaban un chico y una chica; el chico se despidió y se fue.
En ese momento, mi hermano subió para cambiarse, ya que iba a ver a su novia y probablemente se quedaría allá. Al bajar, me pidió que acompañara a su amiga a su casa, pues se le hacía tarde. Así que subí a mi habitación, mi hermano salió posteriormente.
Cuando descendí, ella estaba en la sala. Le dije que podíamos ir de una vez, pero ella prefirió esperar un poco más, a lo que accedí. Durante un rato estuvimos charlando, hablamos sobre sus estudios, dónde estudiaba y otros temas que surgieron en la conversación.
Era una joven atractiva, con una cara ovalada, ojos grandes, cabello largo y delgada; algunos la describirían como delgada. Tenía unos senos redondos, no muy grandes, pero prominentes, y unas caderas definidas. También mencionó que le gustaba salir a correr todas las mañanas.
Se notaba que cuidaba su aspecto físico. En un momento dado puse mi mano en su pierna, ella sonrió y hizo lo mismo. Comencé a acariciar su pierna, subiendo hasta su muslo y acercándome para besarla. En ese momento, ella apretaba mi pierna con su mano y yo coloqué mi mano sobre la suya, llevándola hacia mi entrepierna. Ella sintió la erección y comenzó a acariciarme por encima del pantalón. Continuamos besándonos apasionadamente, acariciando sus senos y deseando explorar más su cuerpo.
La atmósfera se volvía cada vez más intensa y excitante...
Comencé acariciando su cabeza y gradualmente la introduje por completo. Empecé a moverme, embistiéndola suavemente y luego con más intensidad cada vez. Sujetaba sus pantorrillas y presionaba con fuerza contra su vientre. Estaba muy excitada. "¡Más fuerte, dame con todo!", repetía con fuerza. Esto me excitaba aún más, así que lo hice con toda la fuerza que pude. Hice una pausa, la puse de rodillas con los brazos apoyados en el respaldo para tenerla por detrás. Abriendo sus nalgas, la penetré de nuevo en su deliciosa cavidad. Disfrutábamos mucho, ella seguía gimiendo y pidiendo "¡Sí, fuerte, dame más!"
Continuamos por un rato, llegó al clímax una vez más y cuando estuve a punto de hacerlo, me retiré y eyaculé en su espalda y nalgas. Se levantó a mi lado, nos besamos y decidimos bañarnos. Subimos a mi habitación, nos bañamos, nos tocamos mutuamente, salimos y comenzamos a acariciarnos. Chupé sus pechos, la estimulé con los dedos, ella agarró mi miembro y poco a poco volvió a ponerse erecto. Me recosté en la cama con las piernas colgando y ella se sentó sobre mí, introduciendo nuevamente mi miembro. La observaba de espaldas, moviendo sus nalgas arriba y abajo, primero lentamente y luego más rápido, hasta que le dije: "Me estoy corriendo".
Se levantó, me realizó sexo oral y no tardé en alcanzar el clímax en su boca. Siguió estimulándome y se tragó todo. Permanecí inmóvil por un momento, luego me levanté y la acosté. Me coloqué entre sus piernas, las abrí y volví a estimular su cavidad con la boca hasta que llegó al clímax en mi boca. Después tuvimos que bañarnos nuevamente. Nos vestimos y la acompañé a su casa, expresándole mi deseo de volver a verla. Ella también estaba de acuerdo. Le pregunté cuándo fue la primera vez que lo hizo, me contó que fue con un novio en la preparatoria.
Llegamos a su casa, nos besamos y acordamos encontrarnos la próxima semana. Prometí recogerla en la escuela para repetir la experiencia juntos.
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