0%

Relaciones íntimas durante la pandemia


Escuchar este audio relato erótico
0
(0)

La siguiente anécdota sucedió en medio de la pandemia, fue en ese tiempo cuando conocí a Alejandro a través de una plataforma de citas. Debo admitir que jamás imaginé que tendría intimidad con alguien que conocí en línea y mucho menos en nuestro primer encuentro, sin embargo, resultó ser una experiencia increíble.

Permítanme detallar la apariencia física de Alejandro; es bastante atractivo, de estatura alta rondando el 1.80, cuenta con un cuerpo escultural gracias al gimnasio (con unas piernas impactantes, un trasero tentador y un abdomen perfectamente definido), posee unos labios y boca que invitan a ser besados, sus ojos verdes intensos resaltan su rostro, y no olvidemos su miembro viril, de un tamaño ideal que hace maravillas.

Una vez que pudimos salir nuevamente a las calles, nos encontramos para conocernos y pasar una tarde íntima. Cuando él llegó a recogerme, me sentía sumamente nerviosa, y al verlo, el deseo que ya había empezado a sentir se intensificó aún más. Siendo bastante tímida, me sentía insegura sobre cómo saludarlo. Al llegar a su apartamento, para romper el hielo, me ofreció una bebida, yo me encontraba entre nervios y ansias de estar con él.

Ese día llevaba puesto un vestido corto de color rojo que llegaba hasta mis muslos, dejando al descubierto mis piernas, combinado con lencería de encaje a juego; una diminuta tanga y un sujetador negro. Siempre me aseguro de exfoliar mi piel para que quede suave al tacto. Si ya han leído sobre mi aspecto físico, pueden dar rienda suelta a su imaginación; de lo contrario, les invito a leer mi relato anterior para más detalles. Cuando me entregó el vaso con refresco, tomó mi rostro y me besó, con un beso cargado de deseo y pasión, acariciándome por completo.

Aquel beso me puso instantáneamente húmeda, la química y el calor que compartíamos aumentaban mi deseo. Nos dirigimos a su habitación para ver una película (aunque no recuerdo si realmente la pusimos). Comenzamos a besarnos lentamente pero con pasión, un beso ardiente mientras sus manos recorrían mi cuerpo, siguiendo mis curvas, deslizando sus manos suavemente por mi espalda hasta llegar a mi trasero, apretándolo con fuerza, lo cual me excitó al instante.

Mientras lo besaba, empecé a desvestirlo a él y a mí, hasta quedar únicamente en ropa interior, y contemplar su cuerpo perfectamente esculpido, incluso mejor de lo que se mostraba en las fotos, sentir su piel junto a la mía, ambos ardiendo de placer, fue una sensación electrizante. Lentamente bajé mi mano hasta tocar su miembro viril, que ya estaba duro por mi contacto, por mi presencia, completamente listo para la acción tal como a mí me gusta. Para ser sincera, era el mejor miembro viril que había probado. Él comenzó a acariciar mi intimidad sobre la tanga y se dio cuenta de que yo estaba mojada y lista para ser poseída.

Sin pensarlo dos veces, dejándome llevar por la excitación del momento, me subí encima de él, lo besé con más deseo y pasión mientras él agarraba mi trasero y yo movía mis caderas, rozando nuestras entrepiernas aún cubiertas por la ropa interior, sintiendo cómo su miembro erecto me estremecía y aumentaba mi deseo de sentirlo dentro de mí. Comencé a bajar, besando su cuello, su pecho, descendiendo por su abdomen hasta llegar a su bóxer; con cuidado lo retiré para liberar la "bestia" que se encontraba aprisionada y ansiosa por ser complacida. Cuando finalmente se liberó, ¡uff!, las fotos no le hacían justicia a esa deliciosa virilidad.

Tomé su miembro en mi mano y empecé a acariciarlo arriba y abajo, observando atentamente su reacción, pasé mi lengua sobre él como si fuera mi postre favorito, poco a poco lo introduje en mi boca, continuando con juegos de lengua y manos al compás, arriba y abajo, rozándolo y ofreciéndole un buen sexo oral. Mientras lo succionaba con ansias y pasión, mi excitación crecía y crecía, tanto que mi intimidad ansiaba sentir ese miembro, probarlo, y que me hiciera gemir de placer.

Él me dio la vuelta, quedando yo encima, quitándome la tanga y besando mi abdomen mientras introducía un dedo para comprobar lo excitada que me encontraba por él; poco a poco fue bajando y estimulando mi intimidad con su boca, haciéndome estremecer, cada vez que su lengua pasaba por ella.

Me deleitaba con intensidad y ansias, estaba tan excitada que ansiaba tener ese miembro viril en mi interior, mi cuerpo lo anhelaba, por lo que lo atraje para colocarlo encima de mí. Le pedí que me penetrara, que me poseyera, que ya no soportaba más las ganas de sentir toda esa verga erecta adentro. Así que la introdujo por completo y un gran gemido brotó de mis labios, ¡Uff!, al recordarlo, debo admitir que ya estoy humedecida.

Comenzó a penetrarme, estábamos ardientes, mientras más lo sentía dentro de mí, más se intensificaba mi calor. Sentir cómo en cada embestida llegaba más profundo, haciéndome gemir, mientras yo disfrutaba, lo besaba demostrándole lo excitada y ansiosa que estaba. Recorrí mis manos por su espalda hasta llegar a sus nalgas y apretarlas cada vez que se adentraba. Probamos varias posturas: arriba, abajo (la que más disfruto, porque así puedo apreciar todo su cuerpo al mismo tiempo), de lado, en cuatro (su favorita y la de muchos), mi cuerpo rebosante de deseo, pasión, locura, adrenalina. Cada embestida me hacía gemir, sentir ese falo firme por mí, provocando mi éxtasis.

Pero ya no aguantaba más, deseaba alcanzar el clímax. Hasta que finalmente llegué al más placentero orgasmo, sintiendo cómo mi cuerpo se estremecía, vibrando con cada espasmo, y casi al unísono con él, ha sido una de las mejores sensaciones, sentir su llegada interna. Experimentar cómo el hombre se derrama dentro, es la sensación más exquisita y me hace estremecer solo de rememorarlo.

Para culminar nuestra tarde de pasión, pedimos una pizza hawaiana, igualmente deliciosa, pero nada se compara al momento íntimo que habíamos compartido. Porque después de una intensa entrega, se requiere de una buena cena para recobrar energías.

Pero esto continúa, esta fue la primera vez de muchas más, aún más gratificantes y sensuales, que luego les relataré...

Espero que disfruten de este relato, acepto opiniones, sugerencias y comentarios sobre si les ha gustado, ya sea por este medio o a mi correo [email protected]

Muchas experiencias placenteras para todos.

¿Te ha gustado este relato erótico?

¡Haz clic en las estrellas para puntuarlo!

Puntuación promedio 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Ya que que te ha gustado este relato...

Puedes compartirlo en redes sociales!

¡Siento que este relato no te haya gustado!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Otros relatos que te gustará leer

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir
Contacto | A cerca de Nosotros | Seguinos en Ivoox y en x.com