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¿Dónde te encuentras, Anahí?


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Anahí estaba sentada en el sofá y Sergio estaba sentado a su lado. Se besaban apasionadamente y Sergio acariciaba sus piernas. Anahí llevaba puesta una bonita blusa de satén negro, una minifalda rosa y zapatos de tacón negro. Su miembro estaba erecto, le excitaba sentir cómo su novio la tocaba, le gustaba sentirse deseada.

- ¡Anahí, eres realmente hermosa! - le dijo.

- ¡Mi amor!

Después, volvió a besarla profundamente.

- ¿Te gusta mi falda? - preguntó ella.

- Me encantan tus piernas - respondió mientras acariciaba sus muslos.

Anahí gimió de placer.

- ¿Quieres hacerme sexo oral?

- ¡Sí!

Se puso en posición y su novio bajó su pantalón. Anahí comenzó a practicar sexo oral.

- ¡Anahí! - gimió Sergio.

El corazón de Anahí latía con fuerza mientras le realizaba sexo oral a su novio, estaba profundamente enamorada de él. Después de un rato, no pudo resistirse más y se acercó para besarlo.

- ¡Sergio! - le susurró.

- Anahí...

- ¡Haz el amor conmigo!

- Sí, mi niña...

En la habitación, Sergio hizo que se inclinara sobre la cama, le quitó la ropa interior y empezó a estimular su zona anal. Anahí gemía de placer, le encantaba cuando su novio exploraba su intimidad. Sergio se ocupó de cada parte de su cuerpo, besando, acariciando y estimulando. Luego, aplicó lubricante en sus nalgas y piernas, y posicionó su miembro en la entrada de su ano.

- Anahí... - le dijo - esa falda te hace lucir como una seductora...

Sergio empujó, penetrando suavemente su ano. Anahí contuvo sus gritos mordiendo las sábanas.

- ¡Soy tu mujer, mi amor! - le dijo - ¡Hazme tuya!

El cuerpo de Sergio chocaba una y otra vez con las nalgas de Anahí, mientras su miembro entraba y salía de su ano. Era el éxtasis: una vez más, ella era la mujer que siempre había deseado ser.

Ya era de noche. Anahí y Sergio estaban desnudos, habían pasado horas entregándose el uno al otro en todas las posiciones posibles. Al final, ella yacía en la cama con las piernas abiertas mientras Sergio estaba sobre ella.

- Me estoy corriendo, Anahí - anunció Sergio.

- ¡Lléname, Sergio! - suplicó ella.

Y Sergio eyaculó en su interior mientras Anahí alcanzaba su segundo orgasmo de la noche. Después de ese momento de intimidad, Sergio se recostó a su lado y Anahí se quedó allí, con las piernas abiertas, llena de su semen, adolorida por la intensidad de la experiencia.

- Te quiero, Anahí...

- Y yo a ti, Sergio... - respondió ella, sin atreverse a expresar su amor.

Poco después, escuchó a Sergio roncar. "Descansa, mi amor", pensó. Se sentía feliz, plena; su cuerpo estaba empapado de semen, sus piernas adoloridas, pero se sentía completa. Recordó los años de lucha interna tratando de negar sus deseos sexuales y se dio cuenta de que iniciar esa relación con Sergio fue la mejor decisión que había tomado en su vida. En ese momento, su teléfono empezó a sonar.

Se levantó y buscó su teléfono. Desbloqueó la pantalla y vio varios mensajes de un número desconocido.

19:10 - Hola cariño...

19:11 - Necesito contarte algo, conozco tu secreto

19:11 - Sé que te atraen los hombres y que tienes una relación íntima con un hombre veinticinco años mayor que tú

19:12 - Sé que tu pareja se llama Sergio y que tus padres desconocen tu orientación sexual

19:15 - Me gustas, Anahí

20:20 - ¿Estás con Sergio?

20:25 - ¿Están teniendo relaciones íntimas?

22:20

- Anahí, ¿cuánto tiempo pasan en la cama?

23:07 - Me atraes mucho, Anahí, pronto serás mía...

23:43 - Responde tan pronto puedas, mañana te recojo después del trabajo

23:43 - Te llevaré a un hotel y te entregarás a mí, o haré que tus padres conozcan tu secreto

23:44 - Si no accedes mañana, revelaré a tus padres todas tus conversaciones con Sergio, mostraré las cosas desagradables que se dicen y hacen

23:57 - Siento que las cosas deban ser así, te quiero

Mi sangre se congeló. Sin control, caí de rodillas. Aterrorizado, releí los mensajes una y otra vez. No lograba entender la situación. ¿Quién era este individuo? Desesperado, busqué una solución en un instante.

00:43 - Disculpa, creo que te has confundido de número

- Anahí, ¿estás bien? - me preguntó Sergio desde la cama.

- Sí, cariño, solo necesito ir al baño.

- No demores - me indicó antes de volver a dormir.

Sali de la habitación y me encaminé al baño. Mientras caminaba, el teléfono volvió a sonar. Una vez en el baño, aseguré la puerta, me senté y leí el mensaje.

00:44 - ¡Anahí!, ¿te encuentras bien?

00:44 - Te has equivocado de contacto, no conozco a ninguna Anahí

00:44 - Anahí, por favor, deja de hacerte la desentendida

Posteriormente recibí una imagen que me dejó helado. En la foto se veía a mí, vestido de mujer, con las piernas abiertas siendo penetrado por Sergio.

00:46 - Alan, sé que disfrutas vestir faldas y tener relaciones con otros hombres...

Quise gritar, ¿quién era esta persona, cómo sabía mi secreto y por qué tenía esa foto?

00:47 - ¿Quién eres?

00:47 - Soy alguien que te quiere y busca tu bienestar... ¿estás con Sergio?

00:48 - ¿Quién eres? - pregunté nuevamente, desesperado.

00:49 - ¡Contesta, Anahí!

El miedo me invadió y quise llorar.

00:50 - Sí, estoy con él

01:07 - ¿Estaban teniendo relaciones sexuales?

01:08 - Así es...

Luego recibí una serie de fotografías en las que Sergio y yo aparecíamos intimando.

01:12 - A partir de ahora queda prohibido que tengas contacto íntimo con él, desde mañana serás mío o tus padres verán todas estas imágenes...

01:13 - No temas Anahí, todo estará bien. Descansa, te quiero

Algunas lágrimas escaparon de mis ojos.

01:13 - Por favor, ¿puedes decirme quién eres?

01:14 - No importa quién sea, mañana te poseeré y serás feliz a mi lado

Unos minutos más tarde regresé a la cama, me acosté y Sergio me abrazó. Intenté conciliar el sueño, pero pasé la noche en vela. Estaba aterrado. ¿Cómo obtuvo este individuo mi secreto, por qué tenía esas fotos íntimas que Sergio me tomó? ¿Acaso se trataba de una artimaña de mi novio? ¿Habría compartido mis fotos con algún amigo para ponerme a prueba? ¿Creía que le era infiel? ¿Quién podría ser?

Cuando Sergio despertó con los primeros rayos del sol filtrándose por la ventana, nos besamos y nos metimos en la ducha. Una vez limpios, Sergio me propuso arrodillarme. Dudé un instante antes de tomar su pene en mi boca, la persona desconocida que me había enviado mensajes la noche anterior había expresado que no quería que tuviera relaciones con Sergio. A pesar de ello, satisfice su deseo. Mientras realizaba sexo oral a mi novio, comprendí que él no podía ser responsable de esa cruel broma. Sergio me miraba con amor, era imposible que me hiciera algo así, entonces, ¿quién era y por qué lo hacía? Poco después, mi pareja terminó en mi boca y bebí su semen. Sergio era...Me ayudó a ponerme de pie, nos besamos y disfrutamos de su semen en nuestro beso.

- ¿Estás bien? - me cuestionó.

- Sí, solo que no dormí bien.

- ¿Te hice daño?

- Jamás me lastimarías - le respondí y luego lo besé para evitar más preguntas.

Poco después entramos en la cocina. Sergio iba a preparar el desayuno para mí.

- Esa falda te queda genial, te ves espectacular, cariño - comentó mientras cocinaba - la vas a usar mucho.

- Sabía que te gustaría - le respondí con una sonrisa fingida.

- Me pusiste muy excitado.

- Me di cuenta.

Después de desayunar, tomé mi mochila y nos alistamos para salir. Nos abrazamos y nos dimos un último beso antes de adentrarnos en un mundo que desconocía el amor que compartíamos.

- Te quiero, Anahí - me dijo.

Me aferré a su cuello y lo besé apasionadamente, luego le expresé lo que realmente sentía.

- No te quiero, Sergio, te amo y soy muy feliz siendo tu pareja.

- Anahí...

- No es necesario decir nada, solo quería que lo supieras... ¡te amo! - y volví a besar a mi novio.

Ya lo había decidido. Al abandonar la casa de Sergio esa mañana, tenía claro algo: amaba a mi novio y no lo abandonaría.

Mientras me dirigía a mi trabajo, pensaba en cómo resolver aquel problema y solo encontraba una opción: debía contarle a mis padres sobre mi relación íntima con un hombre antes de que alguien más lo hiciera, aunque la idea me aterraba, sabía que no tenía alternativas. Probablemente mamá me apoyaría, pero papá era una incógnita. Estaba asustado, ¿cómo reaccionarían mis padres al descubrir las conversaciones que mantenía con Sergio? ¿Qué pensarían al ver las cosas que le decía sobre cómo deseaba que me tratara? ¿O las explícitas descripciones de sus fantasías sexuales? Pero sobre todo, ¿cómo afrontarían las fotos en las que aparecía siendo penetrado por un hombre veinticinco años mayor que yo, vistiendo como mujer? Quise llorar.

A mitad de camino, me detuve, llamé a la oficina y avisé que no podría asistir, "No me siento bien, tengo un resfriado", le mentí a mi jefe. "Cuídate, Alan, nos vemos mañana", me respondió antes de finalizar la llamada. Luego me dirigí a casa de mis padres, era el momento de revelarles un gran secreto sobre mí.

08:45 - ¿Cómo estás, Anahí? - me escribió poco después el hombre misterioso, pero opté por no responder.

08:48 - ¿Cómo tomó Sergio la separación?

"Eres despreciable", pensé para mis adentros.

08:52 - ¡Nena, deseo que te entregues como solías hacerlo con ese anciano!

Acto seguido, recibí una foto de un vestido.

08:57 - Mira lo que llevarás esta noche, lo compré pensando en ti.

Descendí del autobús y empecé a correr. Estaba aterrada y necesitaba acabar con aquello cuanto antes.

09:03 - ¿Por qué aún no has llegado a la oficina, Anahí?

¿Cómo podía él saber eso, acaso me estaba espiando?

09:05 - ¡Anahí, contéstame!

09:06 - ¿Me estás vigilando? - pregunté al borde del descontrol.

09:06 - ¡Sí, Anahí, te vigilo! ¿Dónde estás?

Me costaba respirar.

09:07 - Voy a acabar con esto...

09:07 - ¿A qué te refieres?

09:07 - Le diré la verdad a mis padres, ¡Y no me acostaré contigo!

09:08 - No seas ingenua... ¿qué pensarán tus padres?

09:08 - No me importa, ¡pero no cederé a tus chantajes!

09:08 - ¿Y tus colegas de trabajo?

Después, recibí un enlace a un sitio de almacenamiento en la nube: donde se guardaban todas las pruebas de mi vida secreta.

09:10 - Puedo enviar este enlace a uno de tus compañeros de trabajo, y para mediodía...

Todos conocerán tu secreto.

Al llegar a la vivienda de mis progenitores, me vi incapaz de llamar a la puerta, lo cual desencadenó mi llanto.

A las 09:12 expresé con desesperación: "¿Por qué estás llevando a cabo esta acción?"

A las 09:12 añadí: "Anahí, no deseo causarte daño, te amo y anhelo que seas mía".

Decidí escapar rápida y silenciosamente de allí, evitando así que mis padres me descubrieran llorando en las afueras de su morada. Me percaté de mi incapacidad para ejecutar mi plan.

A las 09:20, exclamé: "¡Te ruego, permíteme estar solo!"

A las 09:20, manifesté: "Lamento comunicarte que no claudicaré, serás mía... ¿dónde te encuentras?"

A las 09:21 clamé: "¡Por favor, déjame tranquila!"

A las 09:21 pregunté: "¿Dónde te hayas, Anahí?"

A las 09:22 reiteré: "¿En dónde estás, Anahí?"

A las 09:23 repetí: "¿En qué lugar te hallas, Anahí?"

A las nueve con veinticinco minutos compartí mi ubicación con el individuo desconocido.

A las 09:26, recibí la contestación: "Irás conmigo, aguárdame ahí", y al poco tiempo, descubrí que el sujeto que me estaba chantajeando era el hermano menor de mi padre, mi tío Jaime.

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