El día tres de calor, mi cuerpo estaba muy inquieto, no pude salir a trabajar, me quedé en casa ese día porque amanecí sudada otra vez, fui al espejo y estaba muy sonrojada, mi trasero seguía dilatado, estaba bien flexible, introduje dos dedos y entraron con mucha facilidad, necesitaba hacer algo al respecto, mi deseo anal era más intenso de lo habitual esa semana.
Me decía a mí misma, Milka ya va a pasar tranquila, veamos qué podemos hacer hoy al respecto. Desayuné bien, me nutrí con mucho jugo de frutas y cereales, comí un bocadillo de pollo desmenuzado delicioso y comencé a ver películas para adultos de hombres con penes enormes, negros, venosos, con cabezas brillantes y apetitosas, no fue una buena idea, me retorcía y sentía muchas ganas.
Para calmarme un poco me duché con agua fría, fue refrescante, salí de la ducha y noté que mis pezones de crossdresser estaban erguidos, estaban erectos, mirándome al espejo dejé caer un poco de saliva a cada pezón y comencé a masajearlos, a pellizcarlos, a presionarlos, ufff qué placentero fue.
Dado que ya no había marcha atrás tomé mi agenda antigua y comencé a llamar a algunos amigos, pasaron unos cuarenta minutos y nada, no tuve éxito, todos ocupados, no respondían, solo mi amigo Ignacio contestó y me dijo que podría por la noche, a las 8pm, y eran las 11am, era un desastre, ya todo estaba perdido ese día.
Bueno, me dije, veré algo en la televisión para despejarme un poco y nada relacionado con penes ni contenido para adultos. Pero no pude resistirme, entré a un foro y me apareció un anuncio de una tienda de artículos eróticos que decía: “Hey nena, lleva el paquete mariquita por solo $150” así que vi en qué consistía el bendito pack y era nada más y nada menos que un par de succionadores para pezones, un vibrador de silicona tipo bala con una larga colita, similar a un espermatozoide, y un consolador realista de 30cm de largo y 6.5cm de grosor, era una delicia en verdad, me excitó más y mi trasero de crossdresser botó una gotita.
Tomé el teléfono y llamé de inmediato, es una urgencia señor por favor, pagaré con PayPal, envíeme el pack mariquita para masturbarme ahora mismo, por favor. Me respondieron muy amablemente y me indicaron que enviarían un repartidor.
Realmente debo decir que fueron muy eficientes, llegaron en una hora y entregaron todo el pack mariquita en una caja muy discreta, el chico muy cortés me dijo que lo disfrute, le guiñé un ojo apenas cerraba la puerta y corrí a abrir el paquete. Los succionadores para los pezones eran gruesos, me encantaron.
Tomé una ducha, me desvestí por completo pero muy bien maquillada porque iba a grabarme con mi celular y verme en un espejo grande que tenía en la sala para mayor excitación. Me coloqué primero los succionadores en los pezones, los ajusté y sentí delicioso cómo me succionaban, se comenzaron a elongar un poco y me excitó mucho, mi trasero estaba sin erección pero ya estaba húmedo, observaba un hilito de líquido preseminal descender a mi musgo, mi ano seguía bien dilatado, como es usual cuando estoy en celo, es increíble cómo me comí entero el vibrador, era como una antena rosada que emergía de mi trasero, pero la bala en su interior aún estaba apagada, procedí a encenderla con un control remoto y me estremecí con todas las velocidades, era como si quisiera adentrarse más al interior y mi ano se retorcía, sentía las vibraciones en mis paredes anales de una forma muy placentera.
Me vi en el espejo y era un espectáculo, mi rostro cambia mucho cuando estoy tan excitada, jadeaba y gemía como una mujerzuela, me estaba autoflagelando mucho placer en el ano y pezones, no tocaba mi miembro pero sentía cómo emanaba más y más líquido preseminal.¡uff qué placer estaba experimentando! ¡Quiero un falo por favor, necesito uno! Exclamé sin poder contenerme a pesar de encontrarme sola. Fue entonces cuando dirigí mi mirada hacia mi nuevo juguete erótico, era inmenso, tenía una longitud de 30cm que debía introducir en mi cavidad caliente. Lo lubriqué, lo acaricié oralmente durante unos diez minutos como una persona muy lujuriosa y lo posicioné en el suelo con la ventosa bien adherida, me senté encima sosteniendo el vibrador insertado en mi ano.
¡ufff fue exquisito ver cómo penetraba en mí, lo fui introduciendo lentamente, el glande era ancho, progresivamente me lo fui introduciendo, mi rostro era de pura satisfacción, gemí al sentir realmente lo grande que era y luego activé la vibración ¡aaaay qué placer! Fue maravilloso percibir la vibración en lo más profundo de mi recto, el dildo realizaba un vaivén frenético de inmediato, mis pezones erguidos y bien estimulados, largos, imaginaba que dos individuos me los succionaban y otro me penetraba, y mi miembro sin ponerse rígido, solo goteando mucho, estaba jadeando de placer, gemía, gritaba, me sentía en la gloria, percibía que en cualquier momento experimentaría un orgasmo anal de una mujer transgénero provocativa.
Estuve cabalgando alrededor de treinta minutos, ya eran alrededor de las 5pm y en ese momento alguien tocó el timbre, ¡oh por Dios! ¡No puede ser! ¡No esperaba a nadie! Me levanté rápidamente sin retirar el dildo, apagué la vibración y me envolví con una toalla para cubrir mis senos y fui a abrir la puerta. ¿Quién será? Soy yo, Ignacio, decidí venir de prisa Milka, abre la puerta, vamos. ¡Oh por Dios! Dudé por un instante pero finalmente abrí la puerta, entra le dije. ¡Ohhh veo que ya empezaste sin mí!, mencionó. Mira, le dije, tengo necesidades, somos amigos y esperaba que vinieras pronto, ahora espera un momento porque estoy en plena sesión de autoerotismo. No hay problema nena, me sentaré a observarte mientras finalizas.
Nos dirigimos a la sala, me desvestí nuevamente e Ignacio se alegró al verme con mis pezones succionados puestos, el juguete anal asomando de mi trasero y solamente la base del dildo visible, me lo había introducido por completo.
Me senté en el piso y comencé a cabalgar, Ignacio no pudo contener su excitación al verme tan provocativa y se desnudó de inmediato en el sofá, se erguyó y se acercó a mí con el pene erecto apuntando hacia mi boca, no podía resistirme, comencé a realizarle sexo oral deliciosamente, deseaba un hombre y lo estaba disfrutando plenamente de esa forma, transcurrieron alrededor de treinta minutos más, Ignacio eyaculó en mi boca con su pene delicioso, grueso, algo curvo hacia arriba y de 17cm, me proporcionó lo que parecían medio litro de semen, estaba caliente y muy espeso, fue exquisito, dejé caer todo de mi boca mirándolo fijamente a los ojos, continué cabalgando intensamente unos diez minutos más y mi ano no pudo contenerse, me derramé por completo, alcancé el clímax anal sin tocarme, mi miembro expulsó líquido en cuatro chorros al suelo, me quité los estimuladores de pezones y empecé a acariciar mis senos frenéticamente, seguía practicando sexo oral a Ignacio de forma muy apasionada y expulsé lentamente aquel enorme juguete anal, al final salió por completo con un poco de materia fecal solamente en el glande.
Eres una mujer transgénero muy atrevida Milka, me dijo Ignacio, realizas sexo oral como una diosa y ese ano, ¡no puedo creer que tu ano haya aceptado ese dildo de goma, es enorme! Y además ancho, mira cómo te ha quedado el ano preciosa, parece un abismo profundo, deberías realizar una limpieza anal previa. Solo pude reír y liberar un gas apuntando esta vez hacia su rostro, le dije cállate y anda a ducharte Ignacio, no me molestes porque sabes cómo soy jijiji.
Fue realmente grandioso cómo disfruté, aún tenía semen en la boca, mi líquido en el suelo, el dildo expulsado de mi trasero estaba en el suelo y sentía mi ano dilatado, estaba muy satisfecha, me recosté en la alfombra y solicité agua a gritos a Ignacio, por favor cariño, trae agua, necesito hidratarme para el segundo asalto dentro de un par de horas.
Ese día fue extraordinario, Ignacio se quedó toda la noche conmigo, me proporcionó más semen a medianoche, luego vimos una película en Netflix, escogimos una de suspenso, a las 5am me desperté siendo penetrada salvajemente.
Otra vez, él me excitó y además usó el vibrador con antena en mí, ¡aaaah! ¡qué placer! Me hizo enloquecer de nuevo antes de marcharse alrededor de las 7 de la mañana.
A las 8 de la mañana me observaba frente al espejo con mi expresión atrevida, el maquillaje todo desdibujado, mi rostro cubierto de semen, mis pezones estaban largos y sensibles, mi ano era como un agujero negro del espacio sideral que se abría y cerraba constantemente, al tercer día estaba cerrado, todavía me quedaban dos días para concluir esta etapa tan singular que me afecta pero que sé que me transforma en una travesti completa. La sensación de vibración y penetración simultáneas fue exquisita, estaba preparada para una doble penetración anal con los pezones estimulados al mismo tiempo, debía aprovechar el grado de dilatación al que estaba llegando, la naturaleza me estaba enviando una señal, quizás ya estaba lista para satisfacer a dos hombres bien dotados y sentirlos dentro de mí, cada vez me gustaba más el semen también, fue un momento de reflexión y preparación para el futuro, para comprender mejor mi identidad como travesti.
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