0%

Nuestros nuevos ciudadanos de Brasil


Escuchar este audio relato er贸tico
0
(0)

Una narraci贸n basada en una historia aut茅ntica.

Somos una pareja mexicana en la treintena con muchas vivencias para relatar, y esta es la primera vez que me animo a hacerlo.

Mi esposa Javi es incre铆ble, curiosa en su sexualidad, de car谩cter amable, sumamente inteligente y poseedora de una alegr铆a que contagia.

Con sus 30 a帽os, es la personificaci贸n de una diosa, con una estatura de 1.62, cabello casta帽o claro y largo, ojos almendrados, labios gruesos que incitan al pecado, tez clara y delicada. Siempre impecable, con u帽as largas de colores, pesta帽as bien cuidadas y una dentadura perfecta.

Amante del fitness gracias al deporte y al gimnasio, con unos senos de talla DD que se unen en el medio, una cintura esbelta con un piercing en el ombligo y unas piernas tonificadas y fuertes... y para rematar, posee el mejor trasero del mundo. Siempre le dicen que bien podr铆a ser brasile帽a o colombiana, ya que realmente tiene un trasero impactante, grande y firme, por lo que pueden imaginarse la reacci贸n de la gente al verla pasar.

Por mi parte, soy heterosexual, de tez morena, pelo negro y ojos verdes (que siempre elogian), 170 de estatura, simp谩tico, coqueto, exitoso en mi carrera y asiduo al gimnasio.

Como matrimonio, llev谩bamos tiempo deseando experimentar, ella siempre un poco m谩s conservadora, por lo que ha sido mi labor explorar poco a poco, descubrir y avivar su personalidad juguetona que, aunque algo oculta, es bastante intensa. Siempre la animo a usar ropa atrevida, a mostrar coqueter铆a y a disfrutar sin temores.

Y en medio de estas aventuras, conocimos a nuestra pareja de amigos procedentes de Brasil: B y Sandra.

Ambos en sus cuarentas, fuimos sus primeros.

B, muy amigable y alegre, de cabello casta帽o y buen f铆sico; Sandra, todo lo que uno esperar铆a de una MILF brasile帽a, con cabello casta帽o, ojos caf茅 oscuro de mirada insinuante, labios gruesos y carnosos, y un cuerpo voluptuoso con unos senos impresionantes que se asomaban desde un pronunciado escote en su vestido rojo, y, por supuesto, un trasero que hac铆a honor a su nacionalidad.

Nos conocimos a trav茅s de una aplicaci贸n de citas y, aunque ellos mostraban precauci贸n al ser su primera vez con otras personas y fuera de su pa铆s, logramos ponernos de acuerdo para ir a un restaurante.

Despu茅s de las presentaciones y la timidez inicial, bastaron un par de copas para que surgieran chispas. Los cuatro conectamos inmediatamente. Mi esposa Javi no dejaba de coquetear y se le notaban las ganas de tocar, desvestir y probar a B; si no hubi茅ramos estado en un lugar p煤blico, habr铆a rogado porque se la tomaran.

Por mi parte, hubo una atracci贸n instant谩nea con Sandra, palpable en el ambiente; me acariciaba la mano mientras me miraba con la m谩s insinuante expresi贸n que puedan imaginar.

Nos trasladamos a nuestro apartamento para seguir la velada. Preparamos un par de tragos y Javi, ya muy excitada por toda la situaci贸n y para hacer sentir c贸moda a Sandra, comenz贸 a besarla y tocarla como si no hubiera un ma帽ana. Esta fue la primera experiencia l茅sbica de Sandra.

Dejamos que las chicas se divirtieran mientras nosotros, embobados, las observ谩bamos junto a B. Poco a poco, se fueron despojando de la ropa y se acercaron al sof谩 donde est谩bamos...

Para sorpresa de ambos, Javi se acerc贸 a B y Sandra se dirigi贸 a m铆, en completa complicidad...

Ambos nos desnudamos y nos sentamos con los miembros viriles a punto de explotar.

R谩pidamente, mi esposa empez贸 a acariciar el pene de B como toda una actriz porno. En ese momento supe que estaba pose铆da por la lujuria, y ya poco importaba lo que pudiera decir u opinar yo... pero para mi beneficio, nada me excita m谩s que ver a mi esposa siendo una verdadera.

prostituta.

Sandra no se qued贸 rezagada, y explor贸 mi miembro con destreza, haci茅ndome experimentar sensaciones maravillosas con su lengua y sus carnosos labios.

Despu茅s de contenernos para no llegar al cl铆max, casi al mismo tiempo, ambas parejas intercambiamos roles; y para mi grata sorpresa, algo que me mor铆a por hacer era recorrer cada rinc贸n de Sandra con mi boca.

Sus senos eran un manjar exquisito, y mientras los saboreaba, ella me susurraba al o铆do palabras calientes e incomprensibles en portugu茅s.

El verdadero placer lleg贸 al momento de degustar su intimidad, la cual estaba depilada y completamente empapada en su excitaci贸n. Esto, sumado a la excitaci贸n de escuchar c贸mo mi Javi gem铆a con las caricias, besos y lengua de B en su cuerpo, me impuls贸 a explorar la intimidad de Sandra de manera apasionada. Siempre he disfrutado realizando sexo oral a las mujeres y puedo afirmar que tengo bastante destreza en ello, por lo que despu茅s de unos minutos, Sandra se retorc铆a en lo que fue su primer cl铆max de la noche... unos minutos m谩s tarde, mi esposa Javi disfrutaba del mismo 茅xtasis con B.

Siempre hab铆amos tenido intercambios en la misma habitaci贸n, pero esta vez mi amante tom贸 la iniciativa y se llev贸 a B a nuestra habitaci贸n para tener relaciones en privado, lo cual me excit贸 mucho.

Por mi parte, con Sandra disfrutamos plenamente. Primero tuvimos sexo en la posici贸n de perrito en el sill贸n.

Ella, completamente mojada, se entreg贸 a mis brazos.

Por un momento me detuve con mi miembro erecto, observando aquella escena tan impresionante;

All铆 estaba Sandra, una brasilera ardiente, voluptuosa y fogosa, con un trasero espectacular, completamente entregada a m铆 y suplic谩ndome que la penetrara.

Su vulva era perfecta, pero quise hacerla desear, as铆 que coloqu茅 la punta de mi miembro en la entrada de su intimidad y me deslizaba lentamente un poco hacia adentro y luego retroced铆a, solo para provocar que me pidiera que la poseyera. Finalmente, la penetr茅 suavemente y con fuerza al comp谩s de sus gemidos, y ella con una de sus manos aprovechaba para acariciar mis test铆culos.

Mientras nosotros hac铆amos el amor, tambi茅n disfrut谩bamos escuchando los gemidos de mi esposa Javi y B en la habitaci贸n contigua. La excitaci贸n de esa situaci贸n nos impuls贸 a seguir teniendo relaciones hasta perder la noci贸n del tiempo.

Finalmente nos reunimos los cuatro, nos vestimos y nos despedimos.

Mi esposa luego me cont贸 c贸mo B la penetr贸 sin descanso, disfrutando de su gran miembro y pidi茅ndole que eyaculara en sus senos.

Este fue el comienzo de una serie de encuentros que repetimos, pero eso quedar谩 para otro relato...

Esperamos con ansias sus comentarios, 隆gracias por leernos!

驴Te ha gustado este relato er贸tico?

隆Haz clic en las estrellas para puntuarlo!

Puntuaci贸n promedio 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, 隆no hay votos!. S茅 el primero en puntuar este relato.

Ya que que te ha gustado este relato...

Puedes compartirlo en redes sociales!

隆Siento que este relato no te haya gustado!

隆D茅jame mejorar este contenido!

Dime, 驴c贸mo puedo mejorar este contenido?

Otros relatos que te gustar谩 leer

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Subir
Contacto | A cerca de Nosotros | Seguinos en Ivoox y en x.com