Saludos a todos los lectores de cuentorelatos. Nos presentamos como una pareja madura de cincuenta y tantos años que está incursionando en el mundo liberal. Mi esposo se llama Jhonny y yo soy Carmen.
Después de un tiempo sin compartir ninguna historia, les contaré que sigo viéndome con Jaime, nuestro amante habitual (pueden leer relatos anteriores). Durante este tiempo, hemos tenido tríos con él y mi esposo Jhonny, e incluso he salido a solas con Jaime con el permiso de mi esposo, bajo la condición de que le cuente todo minuciosamente y tome fotos o vídeos. Al regresar con los "souvenirs" de Jaime, cumplo con su deseo, ya que eso lo excita mucho. La verdad es que me lo estoy pasando muy bien disfrutando y gozando mucho en esta nueva etapa de nuestra vida sexual.
Ahora les contaré algo que sucedió recientemente y que cambió mi perspectiva sobre seguir explorando este ambiente.
Resulta que a Jhonny se le ocurrió proponerme visitar un club de intercambio de parejas. Al ver mi reacción de sorpresa y molestia, me aseguró que no estaba obligada a nada, simplemente podríamos ir a observar el espectáculo y el ambiente. A pesar de que en un principio no estaba muy convencida, la insistencia de Jhonny y mi propia curiosidad lograron que aceptara, con la condición de que solo íbamos a mirar, que no participaría activamente, y que si en algún momento no me sentía cómoda, nos retiraríamos de inmediato.
Él se alegró mucho y me mostró algunas páginas web de clubes de intercambio para que pudiéramos elegir uno. Algunos solo admitían parejas jóvenes, otros estaban ubicados lejos, en el otro extremo de la ciudad, y otros eran muy costosos, ya que tenías que pagar entrada y consumición. Finalmente, decidimos ir a uno cerca de la colonia Anáhuac, cerca de Marina Nacional. En este local solo se paga la entrada, incluyendo barra libre y los espectáculos. Las instalaciones lucían bien y en la página web aseguraban brindar mucha seguridad dentro del recinto. También ofrecían body paint, masajes eróticos, la posibilidad de interactuar con los strippers y participar en los shows, además de otras amenidades.
Jhonny hizo la reserva para el sábado, ya que me pareció mejor asistir en la noche de parejas, dejando los miércoles, jueves y viernes para los hombres solos, de esta manera me sentía menos expuesta evitando la presencia de un single, y podría entablar amistad con alguna mujer con su pareja para familiarizarme más con el ambiente del club.
Cada día que abren tienen un tema de participación, como por ejemplo chicas en transparencias, en lencería, entre otros. Las chicas que siguen el tema elegido reciben algún obsequio, a veces pases gratis, según los comentarios en la página. Jhonny me sugirió que usara lencería erótica negra y un vestido transparente para participar, a lo que respondí molesta que de ninguna manera lo haría, que no iba a exhibirme frente a desconocidos de esa manera. Le dije que usaría ropa sugerente pero no para ofrecerme, y que si no aceptaba mis condiciones, no iríamos. Por lo tanto, opté por llevar un minivestido negro con medias rojas brillantes de rejilla, una tanga de encaje negro y una blusa negra escotada que realzaba mi busto sin sostén.
En el auto camino al club, me sentía muy nerviosa. Jhonny trató de tranquilizarme metiendo su mano en mi entrepierna hasta tocar mi tanga y comentó: "Traes puesta la tanga nueva que compraste para estrenarla con Jaime". Me disculpé afirmando que era la primera que encontré, aunque en realidad había decidido llevarla por si surgía alguna oportunidad. Él siguió: "Además, estás muy mojada y caliente". Le dije que sí me excitaba la aventura, pero también me sentía nerviosa ante lo desconocido.
Al llegar, estacionamos fuera del local ya que no tenía estacionamiento propio. Sin embargo, hay personas que cuidan los autos afuera a cambio de una propina, y según el club, son de confianza.
Una vez dentro, nos dieron la bienvenida y nos dirigimos a la barra para observar el ambiente desde allí, y pedimos
disfrutábamos de unas margaritas mientras nos adaptábamos a la penumbra del local.
Jhonny, en la barra, intentó tocar mis nalgas y yo retiré su mano. Entonces me dijo:
"¿Entonces, para qué vinimos?"
Le expliqué que no deseaba eso, que él me había presionado con su insistencia y despertó mi curiosidad. Además, habíamos acordado solo mirar en casa.
Él asintió y preguntó: "¿Algo de lo que ves aquí te excita aunque sea un poco?"
Ante esto, le dije que notaba su excitación y le recriminé por llevarme ahí siendo su esposa. A pesar de haber explorado nuestra sexualidad con un tercero, aún conservaba un poco de recato. Le pedí que se detuviera, pero Jhonny volvió a tomar mi mano y la colocó sobre su miembro, instándome a acariciarlo.
Me sentí incómoda y le advertí que nos estaban observando, a lo que él respondió que no le importaba y señaló otras parejas que estaban realizando actos íntimos en el lugar.
Intenté mantener los límites, pero Jhonny seguía insistiendo en que nos dejáramos llevar por el ambiente del lugar. Le expliqué que no me sentía cómoda en ese momento y que no quería que hiciera públicos ciertos gestos de intimidad conmigo.
La aparición de los strippers interrumpió la conversación. Jhonny me señaló su presencia y me preguntó si me gustaba alguno de ellos.
Le respondí que tenían buen cuerpo y habilidades para el baile.
Él insistió en saber más y le dije que me parecían atractivos físicamente y notaba el esfuerzo que debían dedicar a su entrenamiento en el gimnasio.
Intentó involucrarme en la excitación de la situación, pero yo solo quería mantenerme al margen. Mientras tanto, seguía acariciándolo discretamente sobre su pantalón para calmarlo un poco.
En un momento dado, el stripper me ofreció que lo tocase, y la chica invitó a Jhonny a acariciarla a ella. A pesar de parecerles tentador, decidimos amablemente no participar en esas interacciones.
Jhonny intentó que le permitiera tocar mis pechos sobre la blusa, y accedí a un breve contacto. Aunque seguía acariciándolo, decidí mantener cierta distancia y recato en medio de aquella atmósfera cargada de excitación.
Repentinamente, la pareja cercana a nosotros, junto con otras parejas,
se pusieron de pie y se dirigieron hacia un pasillo, cuestioné a Jhonny
¿Hacia dónde se dirigen esas parejas?
Al cuarto oscuro, Carmen. ¿Nos acompañas? Allí es donde se realiza la orgía. ¿Estás interesada?
Respondí negativamente, prefiero permanecer aquí un rato más.
Después de un tiempo, Jhonny me indicó, mira Carmen, la pareja que estaba cerca se acerca.
El señor que te estaba tocando el antebrazo, su pareja, qué atractiva está, ¿verdad? Vienen del cuarto oscuro.
Afirmé que sí, aunque vienen casi desnudos.
Observa su miembro, lo tiene muy erecto, y ella tiene toda su zona íntima bien depilada.
Jhonny preguntó, ¿Te atrae el pene del individuo? Es casi tan grande como el del stripper, le contesté, sí es bastante grande y grueso, pero cállate ya y abrázame, no quiero que vuelva a tocarme. No entiendo cómo pueden ser tan descarados y sentarse tan cerca de nosotros como si nada, como si no vinieran de fuera.
Quizás venga a ofrecerte su cosa, cariño, jajaja. Pero no le hagas caso y sigamos nosotros, Carmen, me tienes excitado, me encanta besar tus labios, ummmm y acariciar tus pechos.
Jhonny desabrochó el cierre de su bragueta, espera, no lo saques... Bueno, ya está afuera... Ay, qué húmedo tienes el glande, Jhonny y qué duro lo tienes.
-Así, acaríciame, Alicia.
-No, espera, amor, ¿qué intentas hacer?
Solo quería desabrochar tu blusa para meter mi mano y acariciar tus pechos, así, grandes, deliciosos, firmes, ummmm.
Con las caricias de Jhonny me excitaba más y empecé a relajarme, sí, son tuyas, bésame, Jhonny, bésame mientras yo continúo acariciándote, bésame asiiiii, ummmm.
Jhonny comentó, te siento ardiente como nunca, Carmen.
Solo respondí, sí cariño, estoy muy muy caliente, aggg, cómo me gusta que acaricies mis senos.
Pero de repente noté que el hombre de al lado había posado su mano en mi pierna, y le dije a Jhonny que me estaba tocando, él respondió, creo que se dio cuenta de que te gustó su cosa, Alicia.
¿Qué debo hacer? Está moviendo su mano hacia arriba, quiere tocar mis nalgas.
Tranquilízate Alicia y disfruta, mientras tanto te complaceré chupando tus pechos con pasión, así, así, ummm, qué erecto y duro tienes el pezón, ¿te agrada mi lengua, ummm?
Sí, Jhonny, me encanta cómo me lames, ummm, me vuelves loca amor, pero el hombre ya subió su mano, ummm, y la tiene entre mis muslos, Jhonny, ay, la está moviendo, cielo, ¿qué debo hacer?
Disfruta, Carmen,
Intenté apartarme y le dije al hombre con voz suave casi imperceptible, qué está haciendo usted, ummm, no lo conozco, ay, y trató de besarme, le dije que no, estoy con mi esposo, ummm, pero en lugar de detenerlo parecía que lo invitaba.
Jhonny preguntó, ¿está besándote bien?, ¿te agrada que te hable al oído mientras él te besa con tanta pasión y te toca en la entrepierna y te acaricia por completo?, ¿por qué no terminas de abrir las piernas y permites que suba tu falda?, ¿te cautivó su miembro desde que lo viste, no es así?, ¿te excitó a pesar de negarlo?, ¿te está complaciendo y tú lo permites porque la excitación te ganó, mi amor?
-Ummm, ay, Jhonny, no aguanto más, me acaba de coger la mano y la dirige hacia su miembro y lo estoy acariciando, está muy grande y grueso, qué glande tan pronunciado y le está saliendo líquido, ¿no te molesta?
No, mi amor, me fascina ver cómo te tiene, cómo le haces una masturbación.
-Sí, cariño.
-Su esposa está moviendo las cosas para que él te posea, no lo dudes, las acomoda para que sea más sencillo, Carmen prepárate, te va a penetrar, sentirás por primera vez uno de ese tamaño, ¿estás lista?
Sí, deseo,
Jhonny, está muy grande.
-¿Más grande que la mía y la de Jaime?
-Sí, es más grande y más firme.
Jhonny preguntó ¿crees que te entre, nunca te han penetrado uno de ese tamaño?, sí, amor, quiero que me lo introduzca todo, ya, ya la
Desearía que estoy completamente mojada y él me está acariciando de manera muy placentera mi clítoris, siento que se deslizará sin dificultad hasta lo más profundo.
En ese instante, mis paredes vaginales están experimentando un placer delicioso, oh Dios mío, ¡ay!, más, así, ummmm.
Sí, Alicia, te está penetrando y su esposa me está realizando sexo oral a mí, ¡uf!
¡Ay, qué placer, Jhonny nunca había tenido dentro algo tan grande y grueso, oh, se está corriendo y yooo, yo también, cariño, ¡uf!, yo también llego, ayyy.
Fue un orgasmo intenso, potente que me dejó aturdida por completo, después de tal eyaculación, me dejó llena de semen, tomé unas servilletas para limpiarme, luego Jhonny me inclinó para que limpiara con mi boca su miembro, no me resistí, apenas si pude con una parte pero su semen sabía muy bien, se separó de mí, acomodé mi tanga y mi blusa, bajé mi falda,
La esposa del hombre hizo que Jhonny también eyaculara en su boca y se la dejó bien limpia, se notaba que le encantaba practicar sexo oral.
La pareja se alejó de nosotros solo nos dijeron que estuvo muy bien, gracias, y se fueron abrazados comentando la experiencia.
Jhonny me dice, ¿entonces te gustó, diría que te encantó, te volvió loca, verdad, Alicia?
Con la cabeza fría le respondí, fue una locura momentánea que no se repetirá, Jhonny, y no quiero hablar más del tema. Vamos a casa.
¿No estás enojada, Carmen?
No lo estoy.
¿Podemos volver la semana que viene?
Tal vez podamos ir mañana aunque sea solo a observar.
No le contesté, mi mente daba vueltas tratando de comprenderlo.
No hemos vuelto a pesar de la insistencia de Jhonny, pero no lo descarto, pues aún siento la penetración de ese miembro en mi vagina.
Creo que le permitiré ir de nuevo.
Bueno, queridos lectores, ahí lo dejo para que disfruten, jajaja.
Gracias por leer este relato, por favor, déjenme saber qué les pareció en sus comentarios.
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