Mi pareja siempre ha tenido la fantasía de introducir sus dedos en mi ano y logró cumplir su deseo, ¿cómo sucedió? Ahora te lo cuento.
Ella me mencionó que en dos días habría una celebración a la cual estábamos invitados. Le pregunté quién organizaba la fiesta y me dijo que era de una conocida. Le respondí que estaba bien, que no había ningún inconveniente, ella se retiró a descansar y yo me quedé ocupado con algunas tareas de la universidad.
Observé que su teléfono estaba desbloqueado y que la amiga le estaba enviando varios mensajes. Me entró curiosidad, por lo que accedí a las opciones y deshabilité la confirmación de lectura a fin de que la amiga no supiera que ya se había revisado el mensaje. Quedé sorprendido por lo que leí, así que aquí hago un breve resumen.
En los mensajes, mi chica expresaba su deseo de introducirme un dedo en el ano mientras me practicaba sexo oral para incrementar mi placer y hacer que terminara con más intensidad en su boca. También mencionaba que le preocupaba mi respuesta. La amiga, por su parte, le sugirió llevarme a su fiesta, embriagarme y así poder llevar a cabo lo que deseaba. Después de leer esto, apagué su celular y seguí con mis labores, pero con la duda en mi mente sobre lo que ella quería hacer.
Llegó el día de la celebración, nos dirigimos al lugar y decidí fingir embriaguez para verificar si realmente llevaría a cabo su plan. Ya en la casa de la fiesta...
Ella estaba muy excitada y empezamos a besarnos y desnudarnos. Mantuvimos relaciones sexuales durante 30 minutos; luego me pidió que le dejara extraer mi semen con la boca. Se posicionó y me brindó sexo oral, luego intentó subirme las piernas para exponer mi ano y cumplir su deseo, pero parecía molestarle, así que desistió y me besó con gusto a mi miembro, para después consultar:
–¿Te permites que te lama el trasero? Me gustaría mucho mientras te masturbo - Yo asentí.
Me puso a cuatro patas y comenzó a lamerme lentamente de arriba abajo, intentando también introducir su lengua en mi ano. Estaba a punto de llegar al clímax cuando noté que su dedo se introducía poco a poco, realizando movimientos sutiles. Durante cinco intensos minutos que fueron los mejores, después lo retiró, creí que todo había concluido, ¡pero no fue así!
La continuación te la narraré en la próxima parte.
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