Hoy voy a narrar un incidente que experimenté el día anterior después de un extenso periodo, ya que desde la semana pasada decidí contactar a una persona transgénero para retomar mis aventuras, y entre los anuncios encontré una que ofrecía la posibilidad de realizar tríos. Al observar sus fotografías, me di cuenta de que la propuesta de trío era con un hombre en lugar de otra mujer trans, por lo que la descarté de inmediato.
Continué buscando y hallé una mujer que me atrajo físicamente y a un precio razonable. La contacté, acordamos y ayer concretamos el encuentro.
La mujer llegó a la habitación vestida de manera muy sencilla con unos vaqueros y una camiseta, pero se notaba que tenía una figura muy cuidada y definida. Era muy conversadora, me dio un beso y antes de ir a cambiarse, se sentó conmigo para charlar un rato.
Me impresionó lo amable que era y entablamos conversaciones variadas en cuestión de minutos, hasta que me preguntó por qué la había elegido a ella. Le expliqué que había estado buscando y explorando otras opciones, ya que tengo experiencia en este tema, pero también le mencioné que había visto anuncios de mujeres que ofrecían servicios junto a un hombre para tríos. Le comenté que lo ignoré porque, a pesar de haber tenido múltiples experiencias con personas trans, nunca había estado involucrado con un hombre, ya que simplemente no es de mi agrado y hasta me resultaría desagradable.
Ella me sugirió probarlo, argumentando que mucha gente lo está haciendo, e incluso mencionó que ella también trabajaba con alguien más. Yo rechacé la idea de manera tajante, pero en ese momento, de manera muy seductora, se acercó a mí y, juntando sus labios con los míos, me susurró: "Vamos, cariño". Comenzó a besarme y luego se separó brevemente para llamar por teléfono a un tal Asdrúbal, al que le dio la dirección de nuestra habitación.
Todo sucedió rápidamente y no tuve oportunidad de expresarle que realmente no deseaba ese encuentro, pero ella ya lo había llamado. Mientras ella se preparaba en el baño, le hablaba desde afuera diciéndole que no tendría ningún tipo de interacción con él y mucho menos le pagaría.
Ella salió del baño luciendo increíblemente hermosa y sensual, y se acercó directamente a besarme. Comenzó a bajar por mi pecho, donde jugueteó con mis pezones mientras me miraba fijamente. Luego descendió hasta encontrarse con mi miembro erecto y empezó a realizar sexo oral de forma pausada, sin apartar la mirada de mí. Después, pasó a jugar con mis testículos y a saborear mi zona anal con una técnica excepcionalmente placentera. En ese momento, llamaron a la puerta y ella se detuvo para abrir, dejándome desnudo e inmóvil con las piernas abiertas en la cama.
Entró un joven, nos saludó y nos presentó como Asdrúbal y como mi persona (yo). Él simplemente comentó: "El pollo está en el horno", y todos reímos. Ella declaró: "Él no quiere tener contacto contigo, por ahora vamos a respetarlo, yo te pagaré por tu tiempo", al escuchar eso, me sentí más calmado.
El hombre era joven, aparentemente menor de 25 años, con una complexión definida y musculosa pero delgada, y una tez clara. Se veía muy normal y cuidado, aunque noté que hablaba de manera muy afeminada, lo que evidenciaba su condición de gay. Además, estaba completamente depilado. Ella se arrodilló frente a él para practicarle sexo oral, de la misma forma en que lo había hecho conmigo, hasta que el hombre se excitó considerablemente, mostrando unas dimensiones bastante generosas y un gran grosor. En ese momento, ella volvió hacia mí, levantándome las piernas para continuar estimulando mi área anal, mientras el chico hacía lo mismo con ella en posición de cucharita.
La situación era sumamente excitante, pero yo no sabía cómo manejarla, ya que realmente no deseaba tener ningún tipo de contacto con él. Ella se acercó a mi rostro, se sentó sobre mí y puso su zona anal frente a mi boca. En ese instante, el chico se levantó y empezó a realizarle sexo oral a ella, manteniendo la estimulación por un buen rato. Después de disfrutar de sus respectivas zonas íntimas]]>
Ella buscó la forma de realizar sexo oral en su miembro, que no era pequeño pero tampoco era enorme, sin embargo estaba erecto.
Me encontraba boca arriba con su pene en mi boca, observando su expresión lasciva mientras otro individuo se disponía a penetrarla por detrás, justo a mi lado. Comenzó a embestirla con fuerza mientras yo estimulaba su miembro con mi boca. Ella gemía de dolor, y yo me sentía asfixiado por la presión que él ejercía sobre ella, trasladándose hacia mí. Me estaba penetrando la boca de manera casi animal, yo solo podía intentar mantenerla abierta y respirar por la nariz, aguantando toda esa brutalidad.
No tengo idea de cuánto tiempo pasó, pero para mí fue interminable. Creo que ella olvidó mi presencia y se enfocaba en resistir la embestida del otro hombre, mientras su miembro seguía en mi boca. Mis gemidos y arcadas se mezclaban con la situación en la que no tenía control alguno, hasta que ambos cambiaron el ritmo y comenzaron a gritar simultáneamente, alcanzando el clímax juntos: él dentro de ella y ella dentro de mi boca. No derramé ni una gota de su semen, lo tragué completamente; era espeso y abundante, pero dulce como si hubiera comido piña.
Ellos se detuvieron, mientras yo permanecía acostado, esperando el siguiente paso, ya que todavía no había participado activamente, solo había bebido el semen de ella. Sentía que era mi turno, así que le sugerí que adoptara la posición a cuatro patas, pero ella se negó argumentando que necesitaba descansar. Sin embargo, me pidió que me relajara y adoptara la posición, comenzando a estimular mi ano con su lengua, dilatándolo y luego introduciendo un dedo para masturbarme.
Observando en el espejo cómo ella indicaba al otro hombre, este también comenzó a introducir su dedo en mi ano. Resultaba excitante que ambos me masturbaran, al final tenía dos o tres dedos de cada uno abriéndose paso dentro y fuera de mi trasero, mientras ella me masturbaba con la otra mano hasta que exploté, arrojando esperma por toda la cama con sus dedos aún dentro de mí.
Después de esto, el hombre se vistió y se marchó.
La mujer también se fue poco después, dejándome solo en la habitación, reflexionando sobre lo ocurrido.
Ella me penetró la boca y eyaculó en ella, mientras otro hombre la penetraba a ella. Después me masturbaron y me hicieron eyacular mientras me introducían los dedos en el ano, pero yo no tuve relaciones con nadie ni nadie lo tuvo conmigo. Además, un individuo tocó mi trasero.
No sé si valió la pena el gasto.
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