Ella tiene una diferencia de edad de 10 años respecto a mí y desde que conversaba con mi novia (ahora mi pareja) mi cuñada, cuyo nombre revelaré aquí como Lina, se aproximaba a platicar con nosotros. En ese momento, yo abrazaba a mi novia alrededor de la cintura, un poco más arriba, y Lina posicionaba sus pechos cerca de mi mano. Desde ese momento, me vino a la mente la idea de tener relaciones con ella.
Transcurrieron varios años antes de que empezara a coquetear con ella, ya que teníamos poco contacto debido a que ella se había involucrado con otra persona y tenían tres hijos, actualmente están separados. Mi pareja realiza compras para Lina con su tarjeta y ella me realiza transferencias para el pago mensual, esta es la manera en la que mantengo contacto con ella a través de mensajes en whatsapp.
Después de someterme a una cirugía, ella me preguntaba diariamente acerca de mi estado de salud, aprovechaba esas conversaciones para insinuarle mis deseos de intimidad, a lo que ella respondía que eso correspondía a mi pareja (su hermana). Yo le decía que me encantaría que fuera ella en tono de broma, a lo que ella no respondía. En días posteriores, le mencionaba mi deseo de recibir sexo oral en dos ocasiones, a lo que ella afirmaba que sí.
Establecimos una fecha y finalmente le propuse tener relaciones de una vez para no dejar pasar la oportunidad, a lo que Lina aceptó.
Llegado el día, la esperaba cerca de su lugar de trabajo, durante un instante pensé que algo impediría que sucediera, sin embargo, mi sorpresa fue verla acercarse caminando mediante el espejo retrovisor de mi automóvil. Una vez dentro del automóvil, nos saludamos con un beso en la mejilla como si nada fuera inusual, yo por dentro estaba excitado por el momento. Lina se colocó otra blusa sobre la que ya llevaba puesta y le mencioné: "te llevaré a un hotel", a lo que ella respondió afirmativamente.
Una vez en el hotel, Lina solicitó la botella de vino tinto Lambrusco que previamente yo había adquirido. Se la entregué y ella la destapó, sirviendo dos copas, una para cada uno. Bebimos un sorbo y Lina empezó a desvestirse como si fuera algo común, pidiéndome que no encendiera la luz, ya que no le agradaba, aunque no era necesario, pues había suficiente luz solar a esa hora del día, siendo la 1 de la tarde.
Permanecí con una camiseta y bóxer, mientras Lina se desnudaba por completo. Me acerqué a ella, la tomé de la cintura y nos besamos apasionadamente, comencé a acariciar sus pechos y luego su zona íntima, Lina ya se encontraba muy excitada. Lina extrajo mi miembro viril del bóxer y yo también me encontraba muy estimulado, ella me acariciaba suavemente, luego se apartó para observarse en el espejo, yo me ubiqué detrás de ella acariciando sus senos y rozando mi miembro viril en sus nalgas. Así continuamos por un par de minutos, hasta que Lina se giró quitándome la camiseta y posteriormente, el bóxer.
Me recosté en la cama y Lina se arrodilló para proporcionarme sexo oral de manera muy placentera, casi llego al clímax, en ese momento ella se levantó para que yo le devolviera el favor, comencé a acariciar delicadamente su zona genital, introduciendo un dedo, lo que provocó en Lina un gemido de placer. Aproveché para agregar otro dedo, lo que la excitó aún más, apretando con fuerza mis dos dedos con su vagina, al mismo tiempo que se estimulaba los pechos con las manos, tras varios minutos, experimentó su primer orgasmo.
Continué con los dos dedos en su interior e intenté agregar un tercero, pero al percatarse de ello, Lina me indicó que no lo hiciera, por lo que continué con dos dedos aproximadamente tres minutos más, hasta que Lina anunció que estaba por experimentar otro orgasmo. Con mayor fuerza, retiraba y reintroducía los dedos, hasta el fondo, provocando que ella se retorciera de placer.
Poco después, ella se situó sobre mí y comenzó a practicarme sexo oral, involucrando los testículos, accidentalmente pasó su lengua cerca de mi zona anal, lo cual me excitó enormemente, Lina se dio cuenta y me consultó si deseaba que continuara por ese camino, a lo que asentí con la cabeza, iniciando así Lina a estimular mi zona anal con su cálida lengua y después de un minuto, intentó introducir su....
Con la lengua en mi ano y yo muy excitado, disfrutamos por unos minutos de este placer. Intentó introducir su pene en su vagina, pero por alguna razón estaba perdiendo la erección. Lina comenzó a hacerme sexo oral hasta que eyaculé en su boca, limpiando completamente mi pene sin dejar rastro de semen, ya que se lo tragó todo.
Después de que Lina se duchara, la observé desde lejos. Tiene un cuerpo encantador, es delgada, tiene un buen trasero y aunque sus senos no son muy grandes, son atractivos. Lina es atractiva y es considerada la oveja negra de su familia, al igual que yo en la mía jajaja.
Una vez que ambos nos duchamos, terminamos una botella de vino tinto y salimos del motel. En el camino le pregunté cómo se sentía, a lo que respondió que bien, sin sentimientos de culpa. Yo también le confesé que me sentía igual, sin remordimientos.
La dejé a dos cuadras de su casa y nos despedimos con un apasionado beso. Actualmente planeamos volver a encontrarnos en unas dos semanas para repetir la experiencia. Les contaré en otra ocasión cómo nos fue.
Esto ocurrió el 2 de diciembre de 2023.
Otros relatos que te gustará leer