Se había cometido un grave error. Lo que en un principio parecía ser una diversión, acabó convirtiéndose en una burla de mal gusto.
Todo inició como algo inofensivo. Martin había instalado una app de mensajería instantánea que le permitía chatear de forma anónima con personas de todo el mundo. Estaba muy orgulloso de Natalia, su esposa, y en cierto momento sintió la necesidad de mostrar su belleza a otros para alimentar su vanidad. Sin embargo, al tratarse de sentimientos de tipo sexual, no podía exhibirla ante cualquiera. No quería que nadie cercano a ellos descubriera su secreto. Por lo tanto, descargó la app en su celular, se hizo llamar "Marido Orgulloso" y comenzó a entablar conversaciones con desconocidos, siempre con un tono erótico.
Por otro lado, en otra región del mismo país, un individuo pervertido que utilizaba el seudónimo "Semental" también tenía la misma app. Desde la intimidad de su hogar, inició charlas anónimas con hombres que se excitaban al hablar sobre sus parejas, llegando incluso a compartir fotos. En la mayoría de los casos, solo lograba obtener dos o tres imágenes insinuantes de una mujer, cuyo rostro generalmente no se mostraba, y con la cual, tras una conversación subida de tono con el hombre que vivía con ella, perdía todo contacto. Tanto con ella como con su amante.
Fue así como Martin se convirtió en uno de esos contactos. Durante un chat grupal donde algunos hombres compartían fotos sugerentes de mujeres a las que afirmaban pertenecerles, Semental vio cómo Martin acababa de enviar una sugerente imagen de Natalia. Sin embargo, Semental no sabía que era la primera vez que Martin hacía algo así. La foto no mostraba a Natalia desnuda, como muchas otras que se compartían, sino que era una imagen de ella con un vestido veraniego corto que a Martin le parecía favorecedor. A pesar de que la cara de su esposa estaba distorsionada para no ser reconocida, Martin se sentía muy ansioso y excitado al saber que extraños contemplarían a Natalia de forma lasciva.
Por precaución, Martin participaba en un chat en inglés, donde la mayoría de los hombres eran de los EE. UU. Por supuesto, jamás revelaría su verdadera ubicación ni compartiría datos personales. Por su parte, Semental afirmaba en el chat ser un joven estadounidense que se excitaba viendo cómo hombres mayores compartían a sus parejas. Sin embargo, en realidad, no era joven ni extranjero; era simplemente una estratagema para engañar a personas ingenuas y así invadir la privacidad de un hogar ajeno. La foto que Martin compartió captó su atención.
Aunque no era una imagen obscena, Natalia, incluso sin mostrar su rostro, era atractiva. Semental tuvo la impresión de que se trataba de una ama de casa inocente y sintió curiosidad por ver más. Sabía que era la esposa de otro hombre, que no le pertenecía, y eso lo excitaba mucho. Por lo tanto, inició una conversación privada con "Marido Orgulloso", el seudónimo que Martin había elegido para mantener su privacidad.
Para Martin, ver las reacciones y halagos de otros hombres hacia la foto de su mujer le hizo desear compartir más. Cuando Semental le envió un mensaje privado, se debatía entre si debía revelar más o era más prudente abandonar el juego a tiempo. Así, con esas dudas aún en su mente, decidió responder.
En respuesta al mensaje de ese tal Semental, pero decidió en ese momento no seguir compartiendo fotos.
A pesar de eso, Semental optó por continuar la conversación y, limitándose a lo que tenía, comenzó a describir lo que veía en la imagen. Habló sobre la forma del cuerpo de la mujer, sus piernas delicadas, cómo estaban cubiertas por su vestido y expresó su deseo de levantarle la falda para ver sus bragas.
Después de dos horas de conversación, Semental estaba ganándose la confianza del esposo. Aunque preferiría estar hablando con una mujer, le resultaba complicado encontrarlas y aún más difícil convencerlas de enviar fotos íntimas. Los esposos, según su experiencia previa, eran más fáciles de manejar. Aunque solían desaparecer y perder contacto, sin embargo, iba a obtener mucho más de este hombre de lo que imaginaba.
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