Emocionado, ansioso y exultante avanzó hacia el lecho donde reposaba su amada y poco a poco se deslizó entre las sábanas, desafortunadamente, aquella noche ella no se encontraba allí y en breve se daría cuenta.
Él comenzó a acariciarle el cabello, la espalda, tocó sus brazos, su cintura. Continuó de esta manera por un tiempo hasta que descendió hasta sus glúteos y ella soltó un ¡Ay Manuel! ¿Manuel? pensó él alarmado ya que la voz de su pareja sonó distinta. Manuel era el nombre de su difunto suegro, pero en ese instante su mano acariciaba un pezón de su supuesta pareja. En ese instante quedó inmóvil, solo pensó en retirar aprisa su mano del seno, pero su falsa pareja la tomó y la apretó con más fuerza contra su cuerpo y le dijo "te he extrañado mi amor", mientras con la otra mano se dirigía hacia el miembro viril... ¡Aaay Señor si hasta más grande se puso!
En ese momento, su mente se aclaró y no quedó duda, no era su pareja, era su suegra y al ver que no tenía otra opción, decidió seguirle el juego. Ella comenzó a moverse y sin dar aviso, en posición de cucharita, se acomodó y… adentro.
Nuestro protagonista pensó, ya que estamos aquí, entonces aprovechemos y comenzó a moverse, su suegra era atractiva, con 45 años se mantenía muy en forma y él más de una vez se tomó el tiempo de observarle el trasero disimuladamente, incluso podría jurar que en alguna ocasión su suegra le correspondió con una mirada sugestiva, lo que a sus 19 años era una señal clara de peligro.
Sin posibilidad de dar marcha atrás, la situación estaba candente, él estaba a punto de llegar al clímax y le dice... ¡¡me corro mi amor!! y ella sin decir nada, se da la vuelta y abre la boca para recibir la eyaculación. Esa imagen le resultó irresistible y nuestro amigo derramó toda su descendencia en el rostro y en la boca de su suegra... ella recibió todo ávidamente con los ojos cerrados, pero de repente, como si en su mente una alarma hubiera sonado, se apartó... abrió los ojos y exclamó ¡Andrés! y tras unos segundos le preguntó ¿Pero cómo pudiste?
Andrés se quedó atónito y sin poder dar muchas explicaciones lógicas o aceptables le dijo, pensé que era su hija y quería sorprenderla, pero tremenda sorpresa la que usted me dio.
Ella, acomodando su camisón le dijo "y vaya sorpresa", mientras dormía pensé que era mi chiquillo, claro, lo noté un poco mejorado, pero no me importó, ya son 2 años sin que nadie me toque y… para ser franca, estuvo muy bien ¿te gustó?
Bueno, la verdad que sí, disculpe por confundirla, por favor no le diga a su hija. Ella lo miró con una expresión de: pobre chico y le dice "esa rufiana se marchó con otro chico y no va a regresar hasta el lunes", no sé qué te ha dicho a ti, pero a estudiar no fue... pero yo estoy aquí porque hoy pinté mi habitación y bueno, el resto ya lo sabes ¿Qué piensas?
Andrés, un poco desconcertado por la información que acababa de recibir de parte de su suegra no sabía cómo reaccionar, pero cuando ella abre el camisón y se muestra en todo su esplendor (¡Y vaya que lo era, una mujer imponente!) solo alcanzó a decir, pues ya que estamos aquí... hagamos que valga la pena.
Expresado lo anterior y con las dudas resueltas y movidos por la lujuria es como nuestro amigo y su suegra pasaron todo el fin de semana teniendo más relaciones sexuales de las que había tenido en su corta vida; probaron todas las posturas y variantes que conocían, recorrieron y exploraron hasta el último centímetro de su piel por todos los medios posibles, haciendo pausas únicamente para comer, beber o ir al baño pues una que otra lluvia dorada se pudo observar esas noches... Andrés prácticamente quedó exhausto.
El lunes siguiente, Andrés "regresó" a visitar a su novia, pues esta le escribió para decirle que quería
Habló con él ya que tenía algo importante que comunicarle. Al llegar a la casa, saludó a su pareja, la cual le dio un distante beso en la mejilla, saludó a la señora Marta, su suegra, y después de un rato, esta comenzó a hablar y le notificó que ya no podían continuar juntos. En ese instante, a Andrés le vinieron mil pensamientos sobre la causa, pero al escuchar que debían finalizar la relación porque ella se había enamorado de otro chico y posiblemente estaba embarazada de él, lejos de enojarse, mantuvo la calma y simplemente le dijo y fingiendo sentirse dolido, está bien, qué triste confiar en ti para descubrir que me has estado engañando quién sabe cuánto tiempo y con cuántas personas más, ella se enfadó y le pidió que abandonara la casa, Andrés pensó... y yo ilusionado mientras ella se marcha a "estudiar" y luego de eso... se marchó... "muy indignado".
Transcurrieron 2 semanas y él regresó a la casa de su ex novia, pero esta vez claramente iba a ver a Marta... cuando Ruth lo divisó, le preguntó ¿por qué estás aquí? Nosotros terminamos, ¿no lo recuerdas? No obstante, en ese momento apareció Marta, vestida de forma impactante, y él se acercó a ella y la saludó con un gran beso en los labios. Ruth abrió los ojos sorprendida y Marta le dijo... te advertí que por tu comportamiento desleal te lo quitaría... saluda a tu nuevo papá.
Con el paso del tiempo las cosas fueron mejorando, pero eso es harina de otro costal. Hasta la próxima.
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