Tengo en la memoria que cuando lo conocí, tenía alrededor de 19 o 20 años mientras que él ronda los 50 y algo, cada encuentro es muy placentero, me sentí atraída, disfrutaba de que me hiciera experimentar sensaciones sumamente agradables, escapar para encontrarme con él y pasar momentos maravillosos era un deseo cumplido, puesto que en ese entonces tenía pareja.
Cuando llegaba al lugar acordado, él ya se encontraba allí, comenzaba a despojarme de la ropa y una vez desnudos, iniciábamos el encuentro, le practicaba sexo oral, se notaba en su rostro lo mucho que disfrutaba, comenzaba colocando mi boca en su miembro y lo introducía lentamente, luego subía y bajaba con mi boca hasta la punta de forma más rápida mientras le acariciaba y manipulaba los testículos y un poco más abajo, me gusta tomarlo en su totalidad para que él sienta placer también, al solo recordarlo me dan ganas de hacerlo nuevamente.
Posteriormente, exploramos la postura del 69 y él lo realiza de forma tan placentera, estimula mi clítoris con su lengua recorriendo toda la zona mientras me mira fijamente a los ojos y no deseo que se detenga hasta alcanzar el clímax, disfruto que me proporcione tanto placer, ya deseo que penetre con su miembro, me excita mucho y aumenta mi deseo...
En pleno acto, me encanta tener el control, cabalgando sobre él mientras nos besamos apasionadamente, luego me pone de espaldas ¡y me complace al máximo! me gusta sentirlo dentro de mí, me vuelvo a subir nuevamente sintiendo su penetración, no saben cuánto lo disfruto, me fascina terminar en su miembro y ahora que estoy por cumplir 27, continúa dándome placer, me encanta, y le pido que eyacule dentro de mí porque al sentirlo me excita mucho, es realmente excitante... No deseo que deje de hacerlo nunca.
Hemos vivido muchas experiencias juntos, las cuales compartiré más adelante.
Es la primera vez que escribo aquí y la he disfrutado mucho.
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