Para ti cada jornada es como un sábado;
aunque no siempre satisfaces tus deseos conmigo;
me apartas y buscas a otros cuando llueve;
y prefieres que otros perros penetren tu ser.
Experimentar con diferentes tamaños y tonalidades,
curvas o rectas y con grandes atributos.
Si están circuncidadas o sin circuncidar no te importa,
opinas lo mismo sin importarte la opinión ajena.
Nada te excita más;
que entregarte por completo a la pasión carnal;
ya sea en la intimidad o en la exploración de nuevos horizontes;
entregarte a quien te domine con ritmo y destreza.
Evitar los ejercicios con una actividad más placentera,
mover tus caderas con pasión desenfrenada.
Subiendo, bajando, sintiendo el éxtasis,
sudando y dejando caer la pasión.
Te atraen los hombres atléticos;
con atributos en armonía con su físico;
tonificados y generosos. ¡Engañadora, qué deleite!;
te entregas a sus placeres, incluso a sus músculos.
Disfrutas de los mimos en tu ser con calma,
quedándote quieta y receptiva.
Liberándote, dejándote llevar, los audaces lo reciben,
tu esencia es exquisita, ¡que nadie luego se queje!
Anhelan embadurnarte con su esencia;
liberar sus líquidos a manera de ducha;
te arrodillas, te aproximas y tomas el pez;
agitando con energía y el molesto se va.
Conmigo lo realizas de forma suave,
me montas como perra o tú encima.
Te corres, yo también y sin más preámbulos,
te quedas dormida a un lado soñando con órganos.
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