0%

Cornudo en secreto


Escuchar este audio relato erótico
0
(0)

Mi cónyuge y yo habíamos vivido diversas fantasías sexuales como aquella ocasión en la celebración donde todo comenzó y también tuvimos ocasión de estar con otros individuos en un par de encuentros donde desempeñaba el papel de cornudo.

Siempre he sentido atracción por estar con mujeres transexuales, aunque esto no es relevante para el tema que nos compete. Esto llevaba consigo un cierto desinterés sexual hacia mi pareja, el cual compensaba permitiéndole tener relaciones con otros hombres. Es decir, disfrutaba por mi cuenta y procuraba que ella disfrutara en mi presencia. De hecho, la situación se volvió tan habitual que ya no participaba en los tríos, solo los presenciaba.

Ella sufría en silencio mi falta de interés en la intimidad, a pesar de disfrutar los encuentros con otras personas, tanto hombres como mujeres. A nivel emocional, nuestra conexión era muy fuerte.

En cierta ocasión, descubrí unos mensajes en su teléfono que sembraron dudas sobre su fidelidad, lo que me llevó a seguirle la pista. Mantenía conversaciones con otro hombre que no pertenecía al círculo swinger en el que nos movíamos juntos. Había días en los que apagaba el celular por varias horas después del trabajo y regresaba casi al final del día con excusas poco creíbles.

Era consciente de que me estaba siendo infiel, pero a pesar de ello, seguimos con nuestra rutina tanto personal como sexual. En ocasiones, teníamos encuentros íntimos en fiestas o con terceras personas, disfrutando como siempre.

Permanecí durante unos 6 meses en esta situación, sintiendo un fuerte dolor interior, pero sin experimentar resentimiento, ya que creía que era algo temporal y que nuestra relación no se vería afectada. De hecho, nuestra vida en pareja mejoró notablemente en la cama y en el hogar, lo que me llevó a pensar que ella necesitaba explorar esa situación. Curiosamente, nunca me atreví a abordar el tema con ella o a confrontarla, a pesar de excitarme al husmear en su teléfono y leer sus conversaciones.

Un día, al revisar su teléfono, noté que en una conversación en el chat estaban discutiendo de manera acalorada, ya que ella le reprochaba al otro hombre que no debía presionarla para hacer algo, y mucho menos grabarla sin su consentimiento. Esto encendió mis alarmas, ya que una cosa era permitirle ser infiel conmigo presente y otra muy distinta exponerla a un posible daño. Comencé a indagar en las conversaciones más antiguas del chat y descubrí que la raíz del problema era un video, pero en aquella época los teléfonos no eran tan avanzados como los actuales y no logré hallar ningún archivo.

Se me ocurrió revisar su correo electrónico en busca de alguna pista. Después de unos días, logré averiguar la contraseña de su correo y, para mi sorpresa, encontré más de 30 videos de mi pareja que el otro hombre grababa y le enviaba. Observé cada uno de ellos, donde mantenían relaciones sexuales muy explícitas, pero hubo algunos que me impactaron profundamente, en los que claramente mi esposa era intimada por dos hombres además de su amante en una situación de doble penetración intensa, siendo él quien grababa. Recordé que en las conversaciones ella le reprochaba que no debería haber grabado nada, dado que ella estaba casada y eso podría acarrearle problemas.

Me encontraba perplejo. Mi pareja se acostaba con dos tipos simultáneamente con frecuencia, me estaba engañando, el amante era cornudo y yo era el cornudo más desafortunado de todos en silencio.

Sin ocultar la verdad, me masturbé viendo los videos, a pesar de sentirme molesto y afligido durante más de un mes, ya que mi pareja me excitaba mucho y yo era un cornudo discreto.

Después de unos meses, en medio de una discusión por un asunto concreto al salir de casa rumbo al trabajo, le revelé que sabía todo lo que estaba sucediendo, que no la juzgaba pero que necesitaba saber hasta dónde podía llegar, ya que yo tenía que tomar una decisión.

Conversamos extensamente,. . .

Hablamos y lloramos, no obstante, al final ella me dejó entrever que se siente bien con el individuo pero no desea abandonarme porque me quiere. Confesó que han participado en tríos y que ha disfrutado tanto en esa situación como cuando está conmigo. "No lo amo ni deseo más que a ti, te juro que no te cambiaría por nadie, pero también disfruto estar con él. Consideré contártelo desde el principio e incorporarlo a nuestra relación, pero las circunstancias se desarrollaron de forma distinta."

Conociendo la verdad, nos distanciamos, no obstante seguimos compartiendo el mismo techo, cada uno por su lado, ya que ella continuó su relación paralela con él, mientras yo vivía como un cornudo acostumbrándome a esa situación más abierta y liberal. Ella me sugirió que buscara a otra chica para que nuestra relación fuera más abierta, libre y equilibrada, pero yo me conformaba con ver sus videos y preguntarme si la habían poseído ese día cuando llegaba a casa.

Un día, mi esposa llegó a casa llorando y yo, como su compañero sentimental, decidí escucharla y apoyarla. Me contó que el hombre la había abandonado por una colega de trabajo y la había estado menospreciando durante varias semanas, tratándola como una cualquiera. Por eso decidió renunciar y alejarse de él. Le brindé todo mi respaldo y seguimos juntos para reconstruir nuestra relación, donde posteriormente formamos una familia y tenemos tres hijos. Somos muy abiertos y liberales, ya que aprendimos que más allá del sexo, la comunicación es fundamental.

Fui un cornudo en silencio y mi mujer es la más desinhibida de la historia.

¿Te ha gustado este relato erótico?

¡Haz clic en las estrellas para puntuarlo!

Puntuación promedio 0 / 5. Recuento de votos: 0

💬
¿Quieres decirle algo al autor? Envíale un mensaje y hazle saber qué te pareció su relato

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Ya que que te ha gustado este relato...

Puedes compartirlo en redes sociales!

¡Siento que este relato no te haya gustado!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

💬 ¿Quieres decirle algo al autor? Envíale un mensaje y hazle saber qué te pareció su relato

Otros relatos que te gustará leer

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir
Contacto | A cerca de Nosotros | Seguinos en Ivoox y en x.com