Como he mencionado anteriormente, mi cónyuge Rudy posee una gran belleza, ostenta senos de tamaño medio, pero compensa con unas enormes nalgas y unas caderas que conforman un trasero espectacular que ha sido disfrutado por otros hombres bajo mi consentimiento.
Últimamente, he notado que llega a casa muy fatigada después de su jornada laboral y en una ocasión, al revisar su ropa interior, me percaté de que estaba empapada de fluidos. Incluso en una ocasión ingresó al baño y al quitarse la ropa noté que no llevaba puesta su ropa interior. Al preguntarle al respecto, mencionó que se le olvidó ponérsela.
Recibió unos mensajes que decían: "Rudy... ¡deseo disfrutar de tus nalgas hoy! Mi esposa está de viaje y quiero que vengas al consultorio." Decidí no decirle nada, pero opté por seguir sus pasos para descubrir con quién se relacionaba.
Un día libre, tomé mi automóvil y la seguí. Llegó a un edificio de apartamentos y aguardó afuera de un consultorio. En ese momento, salió un doctor de aproximadamente 55 años, algo corpulento, quien la saludó con un beso en la mejilla. La tomó del brazo y la condujo a la sala de espera general; en ese instante aproveché para entrar al consultorio y esconderme en un vestidor desde donde podía observar toda la habitación.
Pude percatarme de la llegada de otro médico acompañado de Rudy y del doctor que la saludó previamente. Entraron y de inmediato comenzaron a desvestir a mi esposa, besando sus labios, cuello, brazos, senos y finalmente las nalgas. Ambos individuos de alrededor de 55 años de edad, el médico visitante completamente calvo, al despojarse de la ropa exhibió un enorme pene oscuro con testículos de considerable tamaño que se balanceaban de un lado a otro. El otro médico corpulento también se desnudó, revelando un pene grande, curvo y venoso. Ambos tenían penes circuncidados y comenzaron a segregar líquido seminal debido a su excitación.
Mi esposa se arrodilló y procedió a practicar sexo oral a ambos médicos, acariciando y palpando los testículos del calvo, hasta que este se sentó en un sofá, tomó la mano de mi esposa y la invitó a cabalgar. Rudy se lubricó la vagina y tomó el pene erecto del calvo, introduciéndoselo poco a poco. Una vez que estuvo completamente adentro, comenzó a acariciarse los senos mientras el calvo los lamía. Rudy se apoyó en el respaldo del sofá y empezó a cabalgar, cerrando los ojos en cada embestida y jadeando mientras disfrutaba de ese gran pene. El calvo no desaprovechó la oportunidad y utilizó saliva para lubricar el ano de Rudy; el otro médico se sentó frente a ellos en otro sofá y se masturbó mientras observaba cómo el trasero de mi esposa se movía sobre el miembro del calvo.
En determinado momento, el calvo comenzó a introducir los dedos en el ano de mi esposa para dilatarlo mientras esta mantenía la penetración. Pasado un tiempo, Rudy se apartó y el médico se acercó, abriéndole las nalgas para apuntar hacia su ano; lentamente, el enorme pene se introdujo en el recto de mi esposa. Ella se acurrucó contra el torso del calvo y comenzó a moverse arriba y abajo; el doctor corpulento los observaba masturbándose, disfrutando de la escena de mi esposa completamente abierta.
Rudy indicó al médico corpulento que se acercara y este, después de practicar sexo oral, la penetró vaginalmente. Los tres continuaron con la penetración, tomaban a mi esposa y la estimulaban para que recibiera más placer en sus orificios. En un momento dado, Rudy alcanzó el clímax mientras ambos hombres la penetraban con fuerza, haciéndola gemir de placer.
Sus integrantes en los espacios de mi esposa.
El doctor calvo dice a Rudy: ¿Te gusta mi miembro... deseas que te monte a cuatro patas? Ella asiente... que lo haga. El doctor corpulento se retira y el doctor calvo se levanta, agarra a Rudy de las nalgas y la coloca sobre el sofá... la penetra y le separa las nalgas apuntando al ano de Rudy... con un solo empujón introdujo su miembro erecto en el trasero de mi pareja, quien emitió un gemido de placer. Comenzaron a copular intensamente... podía observar el rostro de Rudy que se contraía con cada embestida. Me acomodé para apreciar mejor la escena y era sorprendente cómo los testículos del doctor calvo golpeaban la vulva de Rudy... ella empezó a pedir más intensidad y el individuo comenzó a eyacular dentro del ano de mi esposa dejando su semilla en su interior.
Retiró su miembro y pude ver la gran abertura que ese enorme falo le había causado a mi esposa. El doctor corpulento se situó detrás de Rudy y de igual forma llevó su mirada hacia su ano... inició un bombeo agarrando firmemente sus caderas hasta que empezó a eyacular su esperma dentro del trasero de Rudy... lo dejó todo y retiró su órgano sacudiéndolo hasta la última gota sobre las nalgas de mi esposa.
Ambos doctores acordaron marcar a mi esposa. Entonces el doctor calvo ordenó a Rudy que se pusiera en cuclillas hacia el piso y se separara las nalgas... los médicos tomaron sus miembros y apuntaron a la raya del trasero de Rudy y comenzaron a orinar... dado que su ano estaba dilatado y abierto... la orina de esos individuos penetraba en sus orificios... concluyeron, se sacudieron y se vistieron.
Salieron todos y allí aproveché para salir también... di vueltas en mi automóvil y llegué a casa. Rudy me recibió con un fuerte beso y entramos... en el trayecto le acaricié las nalgas y me dijo: ¿Disfrutaste lo que presenciaste?... me quedé estupefacto y le pregunté ¿Qué? Ella respondió... Le solicité a los doctores que te dejaran entrar y que vieras todo lo que me hacían. Le dije que quiero hacer el amor y fuimos a la habitación... ingresé y la puse a cuatro patas y comencé a poseerla analmente... empecé a copular fuertemente mientras emanaba el semen de esos dos hombres... al poco tiempo comencé a eyacular dejando todo mi esperma dentro de su ano.
Le indiqué que siempre me tiene que informar cuando vaya a tener relaciones con otros... y que intente usar protección porque no conocemos a esos individuos que solo buscan satisfacer sus necesidades sexuales con sus nalgas.
Si el relato les fue de agrado, envíen sus comentarios a [email protected] y compartan sus vivencias con sus parejas... y yo les enviaré una fotografía de las nalgas de Rudy.