Despu茅s de mi vivencia anterior en la que la mujer transg茅nero que contrat茅 lleg贸 acompa帽ada de un joven, reflexion茅 sobre lo inusual de la situaci贸n y aunque no hubo un encuentro homosexual propiamente dicho entre ambos, me penetraron el trasero con sus dedos y result贸 muy excitante.
Volvi a contactar a la misma mujer y le suger铆 que viniera sola, pero con juguetes, ya que me hab铆a gustado la estimulaci贸n anal que me hab铆a proporcionado.
Lleg贸 el d铆a acordado y nos encontramos en un hotel. Ella lleg贸 con una maleta y un bolso que coloc贸 en la cama antes de ir a ducharse. Al salir, me pregunt贸 qu茅 deseaba exactamente, a lo que respond铆 que quer铆a que utilizara mi trasero de una forma nunca experimentada. Me solicit贸 el pago por adelantado, el cual le proporcion茅.
Me indic贸 que me desvistiera, haciendo lo mismo ella, dejando al descubierto sus pechos y sus genitales. Sac贸 gradualmente objetos de su bolso para utilizar conmigo. En primer lugar, me at贸 las manos al borde de la cama, dej谩ndome boca arriba. Luego, coloc贸 una almohada en mi espalda y asegur贸 mis tobillos a mis manos, dej谩ndome en una posici贸n vulnerable, boca arriba con las piernas abiertas y limitado movimiento en las rodillas.
Una vez que estuve atado, comenz贸 a decirme palabras subidas de tono, excitantes y provocativas, prometi茅ndome que despu茅s de terminar conmigo me dejar铆a atado para que el personal de limpieza me encontrara. Me encontraba algo erecto, y me indic贸 que no iniciar铆amos hasta que mi erecci贸n desapareciera. Tuve que distraerme hasta lograr que mi miembro se retraiga por completo, momento en el cual sac贸 del bolso un dispositivo de pl谩stico similar a un cintur贸n de castidad, el cual bloquea la erecci贸n con un candado. Me lo coloc贸 con delicadeza, dej谩ndome completamente inmovilizado desde entonces.
Entonces comenz贸 su juego, acerc谩ndose primero a mi rostro para besarme intensamente y luego sent谩ndose sobre m铆 para que lama su trasero, creando una especie de 69, mientras pasaba su lengua por mi pene encerrado y acariciaba suavemente mi ano, provoc谩ndome una excitaci贸n espectacular. Luego, se levant贸, se coloc贸 frente a mi trasero y lo explor贸 y sabore贸 durante un tiempo prolongado, introduciendo uno de sus dedos lentamente e insertando su lengua cerca de mis test铆culos, chup谩ndolos como si fueran un dulce. Aunque la sensaci贸n era dolorosa, le ped铆 varias veces que detuviera hasta que sac贸 del bolso un tap贸n de goma de tama帽o medio y lo insert贸 con lubricante.
Me encontraba atado, con el pene imposibilitado y un juguete en mi trasero, mientras ella se sentaba en una silla para hacer una llamada. Intent茅 llamar su atenci贸n, pero me indic贸 que guardara silencio, ya que estaba ocupada en la conversaci贸n. Tuve que esperar mientras mi cuerpo se acostumbraba a la presencia del juguete, hasta que se acerc贸 y retir贸 el tap贸n, indicando que ya casi estaba listo pero a煤n faltaba algo. Supuse que deseaba dilatar m谩s mi trasero y hacerme sufrir. En lugar de volver a insertarlo, sac贸 otro implemento del bolso, algo similar a un medidor de presi贸n arterial, que introdujo en mi trasero y comenz贸 a bombear. Observaba a trav茅s del espejo c贸mo mi anatom铆a se expand铆a con cada bombeo, sin sentir dolor pero experimentando una notable presi贸n. Decid铆 relajarme mientras ella continuaba con la acci贸n. Desconozco en qu茅 medida se expandi贸 mi cavidad, pero era mayor que la de una pelota de b茅isbol. Una vez abierta, dej贸 el dispositivo al m谩ximo y se acerc贸 para practicarme sexo oral, sent谩ndose frente a mi cara e intensificando el acto de forma desenfrenada, al punto de que no pod铆a.
Casi jadeaba y sent铆a n谩useas, pero me esforc茅 por resistir y disfrutar el momento de tener un miembro en la boca porque es realmente placentero.
Se levant贸, retir贸 el tap贸n de mi trasero, se puso un guante de l谩tex y sin previo aviso introdujo su mano con fuerza en mi zona anal tratando de penetrar por completo, lo que me caus贸 un dolor agudo y calambres intensos en todo mi cuerpo, principalmente en las piernas. A pesar de intentarlo varias veces, no logr贸 entrar completamente. Con mucha lubricaci贸n, comenz贸 a introducir y sacar 3 o 4 dedos, dici茅ndome que eso era lo que merec铆a por ser gay. Con su otra mano acariciaba mi miembro que intentaba salir de su prisi贸n, pero no pod铆a hacerlo, estaba tan restringido como yo. Mientras segu铆a penetrando, tocaba mis test铆culos y mi glande, provocando que eyaculara a cuentagotas sin una erecci贸n completa debido a la restricci贸n. Esto me caus贸 un fuerte dolor en los test铆culos y en el miembro. Se acerc贸 para saborear mi semen y retir贸 sus dedos de mi trasero, se quit贸 el guante y tom贸 una lata de cerveza de la mesa que hab铆a dejado a medias. Vaci贸 lo que quedaba dentro de mi trasero, que estaba muy dilatado, y me introdujo la lata dejando casi la mitad afuera. Dej贸 la lata all铆 mientras se acercaba nuevamente a mi rostro para masturbarse, golpeando mi boca con su miembro y eyaculando una gran cantidad de semen espeso y caliente que se esparci贸 por mi rostro.
Luego se levant贸, fue a ducharse, mientras yo le ped铆a que por favor me liberara, pero solo sonre铆a. Al salir del ba帽o, me quit贸 la restricci贸n y recogi贸 todos sus elementos, dici茅ndome que pod铆a quedarme con las cuerdas y que si deseaba pod铆a llamarla de nuevo, que con gusto me atender铆a.
Le supliqu茅 con miedo y enojo varias veces que me liberara y quitara la lata de mi parte posterior, pero simplemente se march贸.
Permanec铆 atado en la cama de un hotel con una lata de cerveza introducida en mi trasero y mi cara cubierta de semen, sin poder pedir ayuda. Sin embargo, sospechaba que alguien vendr铆a, ya que as铆 lo hab铆a mencionado al inicio del encuentro. Esper茅 y, aproximadamente quince minutos despu茅s, tocaron a la puerta. Grit茅 pidiendo que ingresaran y presumo que ella hab铆a avisado a las empleadas de mantenimiento para que vinieran a ayudarme.
Ingresaron dos empleadas de limpieza y al presenciar la escena, soltaron una risa contenida y decidieron socorrerme. Mantuve la calma y brome茅 con ellas, pero estaba muy avergonzado. Me liberaron, pero al intentar sacar la lata de mi zona anal, no pod铆a hacerlo; mi recto se hab铆a contra铆do y la lata estaba un poco arrugada en el centro, m谩s delgada que en los extremos. Empec茅 a entrar en p谩nico y les rogu茅 a las empleadas que me ayudaran, ofreci茅ndoles dinero. Una de ellas me indic贸 que me pusiera a cuatro patas, y as铆 lo hice. Con un poco de jab贸n y agua, lograron extraer la lata, por suerte sin causarme lesiones. Sin muchas explicaciones, les di algo de dinero y se retiraron.
Sent铆a mucho dolor en mi parte trasera por tantas cosas que hab铆an ingresado y por el fisting que me hizo la mujer trans, pero en verdad fue una experiencia asombrosa. Lo 煤nico negativo fue la verg眉enza que acababa de vivir, as铆 que decid铆 abandonar el hotel inmediatamente.