Voy a relatar la experiencia de cómo tuve relaciones íntimas con la mujer más atrevida que he conocido.
Me presento, mi nombre es Luis, tengo 24 años, mido 1,75, tengo el cabello castaño, soy de constitución robusta y no soy delgado ni tampoco voluminoso. Soy pareja de hace varios años y la quiero mucho, pero tengo una alta libido y de vez en cuando me doy algún respiro jeje.
Lo que contaré sucedió a principios de este verano. Salí con mis amigos por una pequeña localidad al norte de España que solía frecuentar cuando era más joven. Bebimos durante toda la tarde, cenamos y decidimos ir a un bar al que solíamos ir antes. El lugar estaba repleto de gente, en su mayoría jóvenes menores de 20 años y muchas chicas también de esa edad que estaban impresionantes. Cuando finalmente logramos llegar a la barra y pedir algo, alguien me tocó el hombro, me volteé y vi que era una antigua conocida de mi pareja, Natalia.
Natalia es una joven de 23 años, de aproximadamente 1,65 de estatura, rubia (teñida), con ojos verdes, nariz aguileña, sonrisa perfecta, cabello muy largo, tez clara, pechos normales tirando a pequeños y el mejor trasero que he visto, el cual combinaba perfectamente con unas piernas impresionantes. Durante las clases de educación física en la secundaria, todos quedábamos embobados mirando su trasero con leggings, siempre marcando su tanga de hilo, debo admitir que más de una vez fantaseé con ella. Todos habíamos intentado seducirla en algún momento, pero ella salía con un chico rudo y problemático, por lo que todo quedaba en fantasía en nuestras mentes traviesas.
Ese día llevaba un vestido corto y ajustado, de color blanco, que dejaba entrever sutilmente un diminuto tanga rojo o granate. También llevaba el cabello recogido en una coleta larga y un maquillaje que combinaba a la perfección con su expresión provocativa. Me saludó efusivamente, ya que habían pasado un par de años desde la última vez que nos vimos, pues ella se había mudado para estudiar y yo ya no salía tanto. En ese momento no pudimos conversar mucho más, dado que era casi imposible con tanta gente, acordamos que hablaríamos más tarde.
Cuando la situación se calmó un poco, mi grupo se acercó al suyo y algunos de mis amigos se presentaron a sus amigas (compañeras de universidad de otra ciudad, a las que no conocíamos y que estaban muy atractivas). Al parecer, caímos bien, ya que éramos los únicos de su edad. Pude conversar tranquilamente con Natalia, quien me contó que había terminado con su novio hace un año. En ese momento, algo se despertó en mí, una sensación de excitación recorrió mi cuerpo al recordar ese trasero con leggings ajustados. A medida que nos divertíamos, charlábamos y nos movíamos de un lado a otro, yo no podía dejar de mirar a Natalia, esperando ver su tanga traslúcido bajo su vestido blanco cuando la iluminaran las luces móviles. En un par de ocasiones, me miró y sonrió.
Un tiempo después, me hizo una señal y nos apartamos a un rincón para conversar. Me comentó que a su amiga Sara le había llamado la atención, Sara era muy atractiva y en otra situación no habría dudado en ir con ella, pero quería intentar algo antes...
Luis (L): Naty, sabes que tengo pareja jajaja, no te pases...
Natalia (N): Bueno... Pero es que Sara está interesada y Carol (mi pareja) no tiene por qué averiguarlo, yo guardaré el secreto jeje
L: La verdad es que Sara está realmente atractiva, siendo sinceros jaja. ¿Qué te ha dicho exactamente?
N: Pues que parecías un chico muy agradable, que tenías un aire simpático.
y le gustaban mucho tus manos, tan grandes y tan fuertes... Le mencioné que no era lo único grande que tenías jajaja
Justo en ese momento estaba bebiendo un sorbo de mi copa y por poco se me atragantó, tosí y ambos empezamos a reírnos.
L: Y tú que sabes de eso jajaja
N: Carol me lo mencionó alguna vez que charlamos sobre esos temas. Además, ¿recuerdas aquel juego en la casa rural? Dijiste que medías más de 20 cm jajaja, eres un fantasma o qué? Jajaja
Hacía un par de años varias parejas de amigos habíamos estado 3 días en una casa rural. Una noche comenzamos a jugar al yo nunca y a otros juegos en los que confesábamos cosas eróticas y sexuales. Recuerdo que me puse como una moto con ciertas cosas que dijeron Natalia y otras chicas y en ese momento se me vinieron a la cabeza y mi pene se puso durísimo en 1 segundo.
L: No no jajaja, es verdad, yo casi nunca miento jeje
N: Entonces va a pasárselo bastante bien jajaja, además hoy me ha dicho que no le ha dado tiempo a depilarse y le he comentado que a ti no te importaría jeje
En el juego de la casa rural había salido el tema de depilarse o no el coño, todas dijeron que estaban rasuradas excepto Natalia y mi novia, que comentó que a mí me encantaba sin depilar.
En ese momento estaba muy excitado y decidí avanzar.
L: Vaya, que memoria tienes Naty jajaja, ¿y tú? ¿Estás depilada?
N: Jajaja, ya sabes que no... Al menos no del todo...
L: ¿Cómo es eso? Jaja
N: Pues a ver jajaja, la verdad que cuando estaba con Iñaki a él le encantaba que tuviese un buen matojo jaja, y a mí también me gustaba, pero desde que lo dejamos empecé a arreglármelo un poquito y justo hoy me hice la depilación brasileña, con una rayita encima del coñito jejeje
L: A mí me encanta eso jajaja (estaba alucinando tanto que me quedé bloqueado en ese momento)
N: Ya lo sé jajaja
Se formó un silencio un poco incómodo que rompimos tomándonos un par de chupitos, yo estaba bien pero notaba como ella empezaba a estar un poco excitada.
L: Bueno y a quién le echaste el ojo hoy, porque vienes preparada jaja (dije mientras la miraba de arriba a abajo casi sin darme cuenta)
N: Pues la verdad que con los exámenes finales y demás llevo más de 1 mes sin tener relaciones sexuales y hoy salía con esa intención jajaja. De hecho había quedado con un chaval y nos fuimos a su coche pero nada de nada...
L: ¿Nada de nada? ¿Qué es eso jajaja
N: Pues nos liamos, nos fuimos a su coche y yo estaba como una moto jajaja, se la empecé a chupar y no duró ni 1 minuto. Y lo peor es que va y me dice que tiene mucha prisa, que ya quedaremos otro día... Y va y me deja con todo el calentón y empapadísima el muy payaso...
L: Vaya idiota... Aunque no me extraña, Iñaki decía que las mamadas eran tu especialidad jaja
N: Y comer el coño la tuya no? Jajaja somos buenos oradores... (Me guiñó un ojo y yo me reí). Bueno entonces le digo a Sara que te vas con ella o qué?
L: Me iría con ella pero es que... (en ese momento empezó a sonar una canción bastante alta y aproveché para acercarme y cogerla de la cintura, mientras acercaba mi cuerpo a ella y la rozaba con mi paquete)... es que me apetece más otra cosa...
En ese momento ella soltó un pequeño gemido y se mojó los labios suavemente con la lengua, dejando ver un pequeño piercing blanco en ella
N: Bufff, eres un cabrón, te estás aprovechando de mi calentón jaja
L: Bueno... ¿Quién mejor que yo para echarte un cable? (Dije mientras bajaba suavemente mi mano y tocaba su tanguita sobre la fina tela del vestido). Quiero complacerte completamente Naty...
N: Estoy muy excitada jajaja, mira... (Me giró para quedarnos en la esquina casi en total oscuridad y cogió mi mano y la acercó a su coño. El tanga estaba completamente mojado y muy caliente,
Introduje uno de mis dedos y penetró con suma facilidad, ella soltó un gemido)
N: Espera, espera, por favor, soy muy ruidosa jajaja, vámonos antes de que te agotes.
De camino a mi vehículo nos detuvimos en diversas esquinas, hasta que llegó un momento en el cual ya no pude contenerme, la presioné contra la pared, le levanté el vestido y me arrodillé.
No exagero al decir que nunca antes había contemplado una obra de arte como ese trasero, estrecho pero abultado, firme, suave, con un diminuto tanga rojo escarlata cruzándolo... Sin dudarlo un instante aparté el tanga y comencé a estimular su trasero mientras introducía dos dedos en su vagina. En cuestión de minutos comenzó a tener un orgasmo soltando un fuerte gemido. Se giró, me incorporó, me besó apasionadamente, se quitó el tanga y me empujó al suelo. Con una mano agarró mi cabello y hundió mi rostro en su vagina mientras con la otra se introducía el tanga en la boca y empezaba a estimular su clítoris.
Su vagina era verdaderamente espléndida, rosada, pequeña, con los labios entrecerrados y con una densa línea de vello oscuro sobre el clítoris. No sabría precisar cuánto tiempo estuve estimulándola mientras sujetaba sus hermosas nalgas con mis manos, pero en ese instante empezó a tener otro orgasmo, más intenso que el anterior. No diré que experimentó un squirting, pero casi, sentí cómo algunas gotas recorrían mis mejillas y cómo su sabor salado inundaba mi boca. Me puse de pie y ella pasó su lengua por mi rostro, saboreando sus fluidos, mientras me abrochaba la bragueta.
Antes de que se agachara, tomé el tanga que ella había colocado en mi bolsillo y lo deslicé por su vagina mojada, dispuesto a olerlo, mientras ella se reía. Cuando se agachó y extrajo mi enorme pene, soltó literalmente un largo gemido antes de introducírselo en la boca.
Escupía mi pene y lo acariciaba mientras tomaba aire, para después continuar y tratar de hacerme una felación profunda. Me estimuló los testículos y siguió humedeciendo mi pene durante un buen rato, jugando con su lengua y realizando auténticas maravillas con su piercing.
N: Eyacula en mi boca que lo deseo...
L: Continúa un poco más, que te tengo una sorpresa preparada...
A mi novia le encanta la eyaculación, por lo que después de investigar y practicar bastante, he aprendido a tener eyaculaciones masivas, literalmente puedo llenar una taza de café con semen. El secreto está en no haber eyaculado desde hacía varias horas (yo no lo hice desde esa mañana temprano) y retener la eyaculación al menos 3 veces, y en la cuarta soltarla poco a poco, como si hiciera pausas al orinar.
Natalia seguía practicando sexo oral, con la saliva cayéndole por todas partes, mientras yo aguantaba y olía su tanga que desprendía un aroma celestial. En el momento en el que estuve listo, tomé mi pene y ella abrió la boca y sacó la lengua. Los chorros de esperma comenzaron a llenar su boca, al tercero tuvo que cerrarla para no perder nada, y mientras tragaba yo eyaculé un par de chorros más sobre su rostro. Después de terminar, cogió mi pene y se lo pasó por la cara y la mano, intentando limpiar hasta la última gota para tragársela, luego se levantó, le di un pañuelo para limpiarse, se colocó el tanga mojado y bajó su vestido.
N: ¿Terminamos la fiesta en mi coche? Jajaja
L: Jajaja, si quieres... Aunque yo pensaba en ir a mi apartamento, vivo solo y a unos treinta minutos jajaja
N: Luis, ¿por qué no lo dijiste antes, jajaja?
En el siguiente relato les contaré cómo continuó la noche, ahora pienso penetrar el ano de Natalia, ya que sigo teniéndola cuando quiero jajaja