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Haciendo el amor con una mujer madura por primera vez


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Todo comienza con una pareja de jóvenes que están en las primeras etapas de su relación, mantienen relaciones íntimas pero el chico no se siente satisfecho, mientras que la chica queda exhausta. Después de su último encuentro sexual, el chico considera explorar más a fondo sus habilidades y descubrir qué sensaciones puede despertar en otras mujeres.

Una madrugada, decide publicar un anuncio en una aplicación: "Se busca mujer para encuentros casuales sin compromiso", en el cual detalla lo que tiene en mente. Su propuesta incluye empezar con sexo oral de calidad y, de ser posible, experimentar con sexo anal. Obtuvo respuestas rápidamente. En cuestión de horas, ya tenía una decena de mensajes de mujeres casadas, divorciadas, inseguras o con ciertas particularidades que consideraban relevantes, pero ninguna mujer joven como él. Optó por responder a esos mensajes y comenzar a conocer a estas mujeres mayores.

La primera en contactarlo fue Beatriz, una mujer de 56 años, profesora de ciencias en una escuela de un barrio poco seguro. Estaba divorciada y agobiada por su trabajo. Tras intercambiar algunas palabras, Beatriz le confesó que estaba intrigada por su anuncio y que le despertaba curiosidad. Él también expresó su deseo de experimentar cosas nuevas, mencionando que nunca había estado con una mujer mayor. Beatriz le reveló que ella tampoco había tenido esa experiencia con alguien más joven.

Al enterarse de que Beatriz era profesora, su mente empezó a imaginar situaciones, recordando a sus propias maestras, y la charla pronto se tornó más provocativa.

Él: ¿Has tenido alguna vez sexo anal?

Ella: No, pero me gustaría probarlo. Tengo un trasero enorme... Adjunta una foto de su parte trasera.

Él: Sorprendido por el tamaño, le dice que le gustaría quitarle las bragas con la boca.

Ella: "¿Qué te gustaría hacerme?", pregunta.

Él: "Antes de explorar tu trasero, me encantaría saber más de tus senos", responde.

Ella: Tras unos minutos, envía una foto y le asegura que puede usar un lenguaje más subido de tono si es necesario.

Él: Asegura que le encanta lo que ve.

Le describe cómo le gustaría desnudarla, besarla, acariciar sus pezones hasta endurecerlos, llevarlos a su boca, chuparlos y morderlos suavemente, mientras intenta descubrir qué tipo de ropa interior lleva puesta. Desliza su mano por su pantalón hasta llegar a su zona íntima.

Ella: "Qué excitante", responde brevemente.

Él: "Después de unos besos y de acariciar tu intimidad, deseo quitarte la ropa interior y colocar tus piernas sobre mis hombros para disfrutar de tu sabor, lamiendo, introduciendo mi lengua y mis dedos en tu... asegura él.

Ella: "Me encanta la idea", responde emocionada.

Él: "Además, me gustaría que te arrodillaras y empezaras a..." continúa con su propuesta detallada.

Ella: "Me encanta hacer eso, ¡sigue, me tienes caliente!", exclama.

Él: "Luego, te pediré que te sientes sobre mí..." le envía una imagen de su miembro erecto.

"Quiero que te muevas encima de mí mientras aguanto tus nalgas y disfruto de tus pechos, lubricando mi miembro con la humedad de tu... para luego ponerse en otra posición y disfrutar de tu trasero", continúa él.

Ella: Asombrada por la foto...

que ha mandado; le indica que tiene una deliciosa verga para que la introduzca en la boca y en todos sus agujeros también le hace saber que está muy excitada y de seguir así tendrá que introducirse los dedos.

Él: al leer este último mensaje se emociona al saber que con tan solo una charla Beatriz ya está excitada.

Procede a redactar: voy a penetrarte el trasero, te pondrás en cuatro y aprovecharé para mordisquearte el culo y darte nalgadas hasta dejar marcada mi mano en tu amplio trasero, con aceite estimularé tu ano y luego introduciré la punta de mi pene suavemente poco a poco hasta tenerlo completamente adentro para follarte fuerte y rápido hasta llenarte de semen.

Ella: confirma que quiere introducirse los dedos pero que debe irse porque la clase ha comenzado. Se despide diciendo que hablarían de nuevo más tarde.

Él: no te preocupes, que te vaya bien, asegurando que la esperaría más tarde.

¿Segunda parte?

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